¿A cuál de estos tipos de familia te gustaría pertenecer?

La familia occidental no es un concepto universal. Diferentes grupos de personas en diferentes situaciones y con diferente culturas organizan la familia de muy diferente forma.

 

El ser humano forma grupos familiares pero cada cultura tiene su propia definición de lo que es la familia y quién pertenece a ella. En la nuestra nos unen los lazos consanguíneos biológicos, pero eso no implica que sea así en otros puntos del planeta. Por ejemplo, entre los isleños de las Trobriand (cuyo nombre oficial es islas Kiriwina), junto a Papúa-Nueva Guinea. Esta sociedad fue estudiada exhaustivamente por el antropólogo británico Bronislaw Malinowski a principios del siglo XX. La sociedad trobriandesa se organiza alrededor del linaje materno (en antropología se dice que es matrilineal), luego todo varón pertenece al clan de su madre: ésa es su familia. Ser padre no tiene las implicaciones que tiene en nosotros; de hecho no tiene ninguna. No comparte sustancia ni consanguinidad con sus hijos: la fecundación sirve simplemente para darle el parecido, pero nada más, y sus hijos lo llaman "el marido de mi madre".

Esta organización del parentesco tiene peculiares implicaciones. Para un varón las mujeres se dividen en dos grandes categorías, en función de su accesibilidad sexual: veryogu o "mis parientes", y se refiere a ellas con el mismo término con el que designa a su hermana, luguta; y lubaygu o "amantes", a las que llama tabugu, que es el término que emplea para referirse a la hermana del padre y a sus hijas. Mantener relaciones sexuales con "la hija de la hermana de la madre" (la prima hermana por parte de madre) es un crimen gravísimo cuyo descubrimiento puede llevar a conductas suicidas, pero no así con una prima hermana por parte de padre. Como vemos, la terminología que usamos para aludir a los familiares define las relaciones de parentesco, y una de las más peculiares la tenemos entre los nativos americanos Crow. En ellos el padre, el hermano del padre (nuestro tío paterno) y el hijo de la hija de la hermana del padre (el hijo de nuestra prima hermana) se designan bajo el mismo nombre.

La familia bosquimana

Otro pueblo peculiar son los !Kung San, los famosos bosquimanos del desierto del Kalahari y una de las sociedades más estudiadas por los antropólogos. Elizabeth Marshall Thomas fue de los primeros investigadores en hacer un estudio completo de su sociedad en los años 1950. Descubrió que las mujeres se casaban muy jóvenes, entre 8 y 12 años, antes de su primera menstruación. Mientras, los hombres se casaban más tarde, con 18 a 25 años, e incluso algunos con 30. Sin embargo, a los maridos no les estaba permitido mantener relaciones con ella hasta que fuera sexualmente madura: si no se cumple esta regla los !Kung San creen que la mujer se vuelve loca. Mientras, el marido vive en el grupo de la novia (lo que los antropólogos llaman residencia uxorilocal) y debe trabajar para sus suegros, cazando para ellos, y esperar varios años para tener relaciones con su esposa.

Este "servicio a la novia" es común en diferentes sociedades de la Amazonía, como en el pueblo urarina al norte de Perú. Entre los !Kung termina cuando han pasado 10 años o ha nacido el tercer hijo. Entonces se considera que el matrimonio es estable y pueden vivir con el grupo que deseen, que suele ser el del esposo (residencia virilocal). Hasta que una pareja alcanza esta madurez los esposos pueden haber pasado por otros matrimonios de prueba y divorcios, pero lo innegable es que, según han descubierto los antropólogos que han estudiado las sociedades cazadoras-recolectoras, "superar los cinco primeros años o tener varios hijos es un buen indicador de que puede ser un matrimonio de larga duración, que no son raros en esas sociedades", dice la antropóloga Janie E. Stockard.

Si al final hay divorcio, uno de los esposos abandona el grupo: el remedio para todo conflicto irresoluble. Una mujer divorciada no pierde estatus y suele casarse de nuevo con rapidez. Pero un hombre divorciado, al igual que un soltero, es fuente de conflicto porque necesita una esposa: en la cultura !Kung el objetivo último de la vida del hombre es casarse. Un soltero o divorciado no tiene choza propia, y por tanto ni puede recibir y charlar con otros varones, ni tiene derecho a un fuego donde una mujer le prepare la comida con lo que ha recogido durante el día, ni participa en las reuniones del grupo. Un hombre soltero es un ser marginal, no es un adulto.

La familia tradicional china

En China nos encontramos con un caso extremo de familia patrilineal. En la sociedad tradicional el matrimonio está profundamente imbricado con la posición política y económica de la familia y refleja la jerarquía social: los esponsales son privilegio de las familias y los novios no se ven hasta el día de la boda. La relación entre marido y esposa está totalmente descompensada y viene dictada por la filosofía moral imperante, el confucianismo, que encerró a la mujer dentro de la casa. Así, el vendado de los pies de las mujeres chinas, los famosos "pies de loto", es la demostración pública de bienestar económico en la familia, pues ninguna de sus mujeres puede salir a realizar labores agrícolas.

El matrimonio chino tiene un deber moral: mantener el linaje paterno asegurando el nacimiento de varones. Las hijas nacen fuera de esta línea de descendencia y nunca se incorporan a ella: solo al casarse son admitidas en el grupo del marido. Por eso, que una mujer se quede soltera es una gran desgracia, pues al no ser miembro de la familia no puede morir en la casa que la vio nacer. Únicamente al incorporarse al grupo de parentesco del marido tiene un lugar donde morir. Para una mujer china la boda es fundamental para el bien de su alma, es una necesidad espiritual.

En la nueva casa, la del padre de su marido, posee el menor rango en la estructura jerárquica y trabajará duro para su suegra, que la supervisará en las tareas diarias. Toda la familia esperará que cumpla con su deber: dar a luz a un varón. Además, deberá pelear con sus cuñadas por conseguir una buena posición dentro de la familia. Para asegurar su supervivencia sigue dos estrategias básicas: afianzar su relación con su esposo y dar a luz a un hijo. Una vez hecho, creará fuertes lazos con él y peleará porque gane el afecto del abuelo, en competición con el resto de los nietos; solo así tendrá su futuro asegurado.

La poligamia nepalí

Más curiosa es el tipo de familia existente entre los Nyinba del Nepal, que practican una poliandria fraterna -al igual que en el sur de Asia, en el Tíbet e India-, donde varios hermanos están casados con la misma mujer. Si no tiene hijos, una segunda hermana puede unirse al matrimonio, viviendo en una poliandria sororal poligínica, en terminología de la antropología del parentesco. La selección de la esposa es una prerrogativa del hermano mayor y es el que disfruta de lo que podríamos llamar una luna de miel. No es raro que haya algún hermano todavía demasiado joven para asumir una relación sexual, pero se casará con ella cuando haya madurado. La mujer debe tener mucho cuidado a la hora de repartir sus afectos y eliminar cualquier favoritismo por su parte, sabiendo que todos los hermanos-esposos son padres de sus hijos, como explica Nancy Levine en su libro The Dynamics of Polyandry. El problema de fondo es que, a pesar de que los Nyinba creen que el mejor futuro para una mujer es el matrimonio, la poliandria crea la peculiar situación de que pocas mujeres pueden casarse. Tampoco es una opción quedarse en la casa paterna porque sería fuente de problemas debido a los roces que surgirían con su cuñada. Así que una mujer soltera tiene dos soluciones: casarse con un hombre de fuera de la sociedad tibetana o entrar a formar parte del servicio doméstico.

En vista de todos estos casos, ¿hay quien pueda definir lo que constituye una familia?

Referencias:

Levine, N. (1988),  The Dynamics of Polyandry, Univrsidad de Chicago Press

Malinowski, B. (1922). Argonauts of the Western Pacific: An account of native enterprise and adventure in the Archipelagoes of Melanesian New Guinea. London: Routledge and Kegan Paul (nueva versión: Waveland Press, 2013)

Miguel Ángel Sabadell

Miguel Ángel Sabadell

Me licencié en astrofísica pero ahora me dedico a contar cuentos. Eso sí, he sustituido los dragones y caballeros por microorganismos, estrellas y científicos de bata blanca.

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