El regreso de los humanos a la Luna

En 2024, otro hombre y la primera mujer pisarán la Luna, gracias a la misión Artemisa, como preparación para establecer colonias duraderas en nuestro satélite natural y, finalmente, enviar una misión tripulada a Marte. Así será, si todo sale como está previsto.

astronauta en la Luna
iStock

Medio siglo después del programa Apollo, que logró poner al primer humano sobre la Luna en 1969, la Administración Espacial Estadounidense que logró tal hazaña (NASA) quiere invocar a su hermana, Artemisa (y diosa de la Luna en la mitología griega) para volver a pisar nuestro satélite natural. Eso sí, esta vez de manera mucho más ambiciosa, puesto que esta colonización pretende ser, además de permanente, un puente para la llegada a la siguiente frontera de la exploración espacial: Marte

¿Por qué no hemos vuelto a la Luna? Tal hazaña tecnológica requiere un gran esfuerzo; no solo científico, sino especialmente económico. A principios del siglo XXI, 2020 era la frontera temporal que la humanidad se había impuesto para volver a pisar nuestra luna y en 2009 se diseñó el programa Constellation, por el cual se pretendía lograr, en un periodo no menor a diez años, un triple objetivo: desarrollar la próxima generación de lanzaderas, cápsulas y trajes espaciales, colonizar en 2020 la Luna para hacer ciencia, explotar sus recursos y aprender a sobrevivir en otro planeta; y el broche de oro: enviar tripulaciones a Marte. No obstante, el programa Constellation acabó por cancelarse porque no estaba económicamente ajustado. 

¿Qué cambia Artemisa respecto a Constellation? Hay en juego un elemento diferenciador: la construcción de una Estación Espacial en la Luna, cuyo nombre será Gateway. Mientras que Constellation planeaba la colonización de la Luna mediante transbordadores –que fueron denominados Ares–, Artemisa pretende una colonización progresiva en años sucesivos, con un primer vuelo en 2021 hasta el año 2024, que será el momento en el que un nuevo hombre y la primera mujer pisen la Luna. Después, al final de la década, el objetivo de la misión es establecer una colonia duradera en la Luna y encaminar a los primeros astronautas de la historia rumbo a Marte. 

Pero no todo en Artemisa es nuevo. La cápsula Orión, que transportará a los primeros astronautas a la Estación Espacial Gateway, ya estaba prevista en el programa Constellation, con un precio de fabricación de unos ocho mil millones de dólares. Lo que sí será de estreno es el poderoso cohete de la NASA, el Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS), que enviará a los astronautas a bordo de la nave espacial Orión a la órbita lunar.  
 

¿Qué haremos en la Luna? 

Si bien colonizar Marte sigue siendo la principal intención de todo el programa, la misión Artemisa I tiene como objetivo, primero, estudiar toda la superficie de la Luna con exploradores humanos y robóticos. Además, por primera vez, astronautas pisarán una zona inexplorada de la Luna: su polo sur. 

Y aunque hay motivos científicos más que de sobra para explorar, los humanos que alunicen se dedicarán esencialmente a aprender a vivir y operar en la superficie de nuestro satélite, para poder crear la base de las primeras colonias duraderas. Es preciso conocer qué tecnologías son necesarias en la Luna, antes de plantearse llevar humanos a Marte, como un puente importante antes de la gran misión de exploración humana al planeta rojo. Una misión tripulada a Marte podría implicar años de idas y venidas de la Tierra a la Luna, para preparar la tecnología necesaria ante tal hazaña. 

Y, ¿cuánto costará todo esto? Para la primera misión, llamada Artemisa I, la administración Trump está dispuesta a donar mil seiscientos millones de dólares. ¿Será suficiente? Por ahora, el programa Artemisa sigue adelante, y no hay visos de que sea cancelado, igual que ocurrió con el Constellation. 

La generación Apollo, que hizo historia en la segunda mitad del siglo XX, deja ahora paso a la generación Artemisa, con los hombres y mujeres del siglo XXI que allanarán el terreno hacia el siguiente paso de la exploración humana en el universo. Poético y emocionante, sin duda. 

Laura Marcos

Laura Marcos

Nunca me ha gustado eso de 'o de ciencias, o de letras'. ¿Por qué elegir? Puedes escribirme a lmarcos@zinetmedia.es

Continúa leyendo