Muy Interesante

César Ocampo: "Podremos viajar por el Sistema Solar con el impulso que nos den los planetas"

Experto en diseño de trayectorias, este ingeniero aeroespacial ha desarrollado el software Copérnico, que permite encontrar las rutas más rápidas y seguras para los vuelos espaciales. Hoy es la herramienta que usa la NASA en sus misiones.

Experto en diseño de trayectorias, este ingeniero aeroespacial ha desarrollado el software Copérnico, que permite encontrar las rutas más rápidas y seguras para los vuelos espaciales. Hoy es la herramienta que usa la NASA en sus misiones.

Entre los espectadores de todo el mundo que vieron el impacto de la sonda LCROSS -satélite de detección y observación de cráteres lunares- contra el polo sur de la Luna el 9 de octubre de 2009, uno de los más interesados era el ingeniero aeroespacial de la Universidad de Austin, en Texas, César Ocampo. Y tenía una buena razón para estarlo: Copérnico, el software de diseño y optimización de trayectorias espaciales creado por él, fue el elegido por la NASA para trazar la ruta que siguió LCROSS en su búsqueda de hielo. "La gente me pregunta si estaba nervioso", dice Ocampo mientras enciende su ordenador. "No tenía por qué. Mi trabajo había concluido meses antes, con el diseño de cientos de trayectorias para distintos escenarios y horarios de lanzamiento. Finalmente, la NASA escogió una. Todas eran de bucle abierto, es decir, que cuando la misión real se llevara a cabo, los directores de vuelo habrían de insertar las correcciones necesarias para mantener el rumbo".

Ocampo puede sentirse orgulloso: Copérnico fue seleccionado mejor software del Centro Espacial Johnson entre otros programas similares y ahora es la herramienta de rutina para guiar los vuelos robóticos y tripulados, presentes y futuros de la NASA. Es un programa integral: analiza y encuentra las soluciones óptimas para resolver problemas en la ruta de las naves espaciales que viajen dentro y fuera del Sistema Solar mediante cualquier sistema de propulsión y bajo la influencia de campos de fuerza de uno o más cuerpos celestes.

Este punto es clave porque en el espacio hay muchos factores capaces de perturbar la órbita de una nave, desde la resistencia atmosférica terrestre hasta la gravedad del Sol y los planetas, la presión de la radiación solar -los fotones rebotan o son absorbidos según el tipo de superficie del satélite-, la forma de los cuerpos celestes no esféricos -planetas achatados- y los puntos de Lagrange -las posiciones en un sistema orbital donde un objeto pequeño que se ve sólo afectado por la gravedad puede quedar estacionario respecto a otros más grandes-. Todos estos efectos conspiran para desviar, acelerar o incluso casi detener un satélite en su viaje, y exigen que el diseñador de la trayectoria los tenga muy en cuenta.

Excursiones lunares a la medida

Será clave incluir el factor rotatorio

La ventana a un mundo en constante cambio

Muy Interesante

Recibe nuestra revista en tu casa desde 39 euros al año

Suscríbete
Suscripciones a Muy Interesante
tracking