Muy Historia: 1938, a las puertas de la Segunda Guerra Mundial

En el año 1938, varios factores se conjugaron para dar lugar a la tormenta perfecta que propiciaría el comienzo de la Segunda Guerra Mundial.

Tras la Gran Guerra (1914-1918), los términos del Tratado de Versalles dejaron a Alemania desarbolada, con un ejército reducido a la mínima expresión. Apoyándose en estos mimbres, con un programa basado en el nacionalismo más exacerbado y empleando el populismo de masas como arma política, Hitler convenció a millones de votantes, a los que vendió la necesidad de una Alemania fuerte en el contexto mundial.