Las 10 mejores deshidratadoras de alimentos

Lee la opinión de nuestros expertos sobre las mejores deshidratadoras de alimentos de 2021. Lee nuestra opinión detallada sobre cada una de ellas.

Alimentos más sabrosos, más saludables y más fáciles de conservar.
Alimentos más sabrosos, más saludables y más fáciles de conservar.

Hoy en día, cada vez es más sencillo acceder a sofisticadas máquinas que antes solo se veían en las cocinas profesionales. Podría ser el caso de un roner para cocinar a baja temperatura, una freidora de aire o un deshidratador de alimentos. Nosotros te recomendamos este último, pues podrás cocinar tus propios snacks saludables con cualquier tipo de fruta o verdura.

Si estás pensando en cambiar alguno de tus hábitos de alimentación, tal vez debas empezar por esas chucherías que picamos entre horas. Para ello, nada mejor que una máquina deshidratadora, ya que las frutas y verduras resecas puedes sustituir a casi cualquier snack. Son compactas y muy sencillas de utilizar. Por no hablar de que pueden deshidratar casi cualquier alimento que se les ponga por delante, con todos los beneficios que ello conlleva.

Como no tienes mucho tiempo para perderte en catálogos sin fondo, aquí te dejamos una guía de compra de los mejores deshidratadores de alimentos que hemos preparado para ti.

¿Cuál es la mejor deshidratadora de alimentos?

Deshidratadora de alimentos Kwasyo 10.
Kwasyo 10. Amazon.

Deshidratadora de alimentos Kwasyo 10

Con las 10 bandejas de esta máquina deshidratadora de Kwasyo, podrás deshidratar grandes cantidades de alimentos de una sola sentada. Tampoco va corta de potencia –unos 1000 vatios–, por lo que podremos enfrentarnos a todo tipo de comidas. Y además, en un tiempo récord.

Deshidratador de alimentos Cosori.
Deshidratador de alimentos Cosori. Amazon.

Deshidratador de alimentos Cosori

Este modelo de Cosori cuenta tan solo con 4 bandejas, pero a cambio tendremos un electrodoméstico de lo más compacto. De este modo, apenas ocupará espacio en nuestra cocina. De hecho, será fácilmente almacenable, por si queremos retirarlo de la encimera una vez termine su trabajo.

Máquina deshidratadora Klarstein.
Máquina deshidratadora Klarstein. Amazon.

Máquina deshidratadora Klarstein

Otro de los modelos más compactos del mercado es este de Klarstein. Este deshidratador de alimentos cabrá hasta en la estantería más pequeña de nuestra cocina. Por otro lado, cuenta con bastante superficie de deshidratado, pues cuenta con 6 bandejas interiores, aunque su tamaño sea del todo reducido.

Deshidratadora de alimentos Kwasyo 8.
Deshidratadora de alimentos Kwasyo 8. Amazon.

Deshidratadora de alimentos Kwasyo 8

La otra deshidratadora de alimentos de Kwasyo cuenta con 8 bandejas. No será tan grande y tan potente como su hermana mayor, pero será más que suficiente para resecar grandes cantidades de frutas y verduras. Alcanza potencias cercanas a los 500W, por lo que hará su trabajo de forma eficiente en poco tiempo.

Deshidratador de frutas KitchenChef.
Deshidratador de frutas KitchenChef. Amazon.

Deshidratador de frutas KitchenChef

No podrás creer el poco espacio que ocupa el deshidratador de KitchenChef. Ocupa poco más de 30 centímetros de ancho y cuenta con 6 bandejas en las que resecar nuestra comida. Su peso es bastante ligero para el tipo de aparato que es, por lo que podremos almacenarlo una vez terminemos con él.

Máquina deshidratadora Rommelsbacher.
Máquina deshidratadora Rommelsbacher. Amazon.

Máquina deshidratadora Rommelsbacher

Con un diseño muy distinto al resto, tenemos la deshidratadora de alimentos Rommelsbacher. Cuenta con un temporizador y regulador de temperatura, lo que hará que la máquina sea muy sencilla de utilizar. Además, no nos arriesgaremos a someter a ciertos alimentos a un resecado excesivo, lo cual podría arruinar todo el proceso.

Deshidratadora de alimentos Hopekings 5.
Deshidratadora de alimentos Hopekings 5. Amazon.

Deshidratadora de alimentos Hopekings 5

El aspecto de esta máquina deshidratadora de Hopekings se ajusta más a los cánones actuales. Con 5 bandejas en su interior, podremos preparar una cantidad más que aceptable de alimentos. Aunque no tiene la mayor potencia del mercado, su tamaño es de lo más compacto. Por tanto, si quieres instalarla en tu encimera, no ocupará demasiado espacio. Si prefieres retirarla, no te costará nada almacenarla en cualquier alacena de la cocina.

Deshidratador de frutas Hopekings 8.
Deshidratador de frutas Hopekings 8. Amazon.

Deshidratador de frutas Hopekings 8

Aquí tenemos al hermano mayor. Con una capacidad superior de 8 bandejas, las cantidades de alimentos que podremos deshidratar están fuera de toda duda. Lo curioso es que este modelo no ocupará mucho más que el de 5 bandejas, pues el tamaño aumenta a lo alto. De este modo, puede que podamos instalarla incluso sobre la misma encimera.

Deshidratador de alimentos Ostba.
Deshidratador de alimentos Ostba. Amazon.

Deshidratador de alimentos Ostba

Con un precio del todo económico, esta máquina deshidratadora de Ostba te sorprenderá. Principalmente, porque su rendimiento no se aleja demasiado del resto de aparatos de su entorno. Cuenta con temporizador y regulador de temperatura, por no hablar de que su capacidad es del todo aceptable.

Máquina deshidratadora Aigostar Crispy.
Máquina deshidratadora Aigostar Crispy. Amazon.

Máquina deshidratadora Aigostar Crispy

Aunque si quieres apostar por la opción más económica, aquí te dejamos el deshidratador de alimentos Aigostar Crispy. Es tremendamente compacto, aunque tiene 5 bandejas que nos garantizan una buena capacidad. Por si fuera poco, su potencia es muy alta para el precio que cuesta. Sus 800W nos garantizan un resecado rápido y efectivo.

¿Qué es una máquina deshidratadora?

Un deshidratador de alimentos es un electrodoméstico con un aspecto similar al de un horno. Cuentan con varias bandejas en el interior sobre las que dejar los alimentos para que se deshidraten. ¿Y cómo funciona? Muy sencillo: con aire caliente. Gracias a su ventilador, el aire caliente recorre los alimentos de forma constante, reduciendo al máximo su cantidad de agua.

Este proceso de deshidratación implicará dos cosas principalmente. La primera es que los alimentos, al quedarse sin agua, verán concentrado todo su sabor. Por otro lado, la conservación de estos alimentos será mucho más efectiva. ¿Por qué? Por la falta de agua, que evita que se desarrollen microorganismos y otros procesos relativos a la humedad que deterioran el estado de los alimentos.

Tipos de deshidratador de alimentos

En el mercado podemos encontrar infinidad de modelos diferentes de máquinas deshidratadoras. Pero lo cierto es que, realmente, existen tan solo dos tipos:

  • Deshidratador horizontal. Estos son los que más se parecen a un horno por su posición horizontal. Suelen ser más versátiles y potentes que los verticales, pues su turbina de la parte trasera mantiene el aire caliente circulando en todo momento. También suelen ser algo más costosas.
  • Deshidratador vertical. Como opción algo más económica, tenemos las deshidratadoras verticales. No suelen tener tanta capacidad ni potencia como las horizontales, pero cumplen su función tan bien como sus hermanas.

Criterios para comprar el mejor deshidratador de alimentos

Ahora que ya sabes que necesitas una máquina deshidratadora de alimentos, lo suyo es que tengas en cuenta una serie de características básicas que acotarán tu compra:

  • Tamaño. Deberás tener claro de cuánto espacio dispones en tu cocina. Es cierto que hay modelos especialmente compactos, pero no está de más contar con su instalación y almacenamiento. Además, el tamaño condicionará la capacidad del deshidratador, pudiendo contar con más o menos bandejas.
  • Potencia. Como con tantos electrodomésticos, la potencia nos hablará de su rendimiento. Estas máquinas se suelen mover entre los 250 y 500 vatios, aunque podemos encontrarlos con mayor potencia. Esto también vendrá de la mano del tamaño y capacidad, por lo que también deberás valorar cuánta cantidad de comida te gustaría deshidratar de una sola tacada.
  • Temperatura ajustable. Esto resulta fundamental. Piensa que no todos los alimentos necesitan el mismo tiempo ni temperatura para deshidratarse. No es tan distinto a cualquier otro tipo de cocción que podemos llevar a cabo en la cocina. Por tanto, mejor será que tu deshidratador cuente con temperatura regulable, pues así será más versátil.
  • Ventilación. Esto va, sobre todo, por las máquinas deshidratadoras horizontales. Suelen tener un ventilador en la parte trasera, el cual nosotros recomendamos encarecidamente. Principalmente, porque nos garantizará un deshidratado regular y constante de los alimentos.
Podrás deshidratar casi cualquier tipo de alimento.
Podrás deshidratar casi cualquier tipo de alimento.

Beneficios de las deshidratadoras de fruta

Que las máquinas deshidratadoras están de moda no se le escapa a nadie. Pero si todavía te estás preguntando por qué, estas son las principales razones:

  • Versatilidad. La deshidratación es uno de esos procesos que vale para todo. No habrá casi alimento que no podamos someter al resecado. Frutas, verduras, carnes, pescados... Los límites los pondrá tu propia imaginación.
  • Comida saludable. Muchos de los alimentos que podemos deshidratar se convierten en snacks saludables que pueden funcionar como sustitutivos a ciertas comidas que picamos entre horas. Una fresa deshidratada o un tomate reseco siempre serán más sanos que unas patatas fritas. Y la potencia de su sabor será incluso mayor.
  • Alimentos más sabrosos. Como decimos, la falta de agua en los alimentos hace que el sabor se concentre. Por tanto, podemos decir que los alimentos ganarán mucho sabor tras el proceso de deshidratado.
  • Diferentes texturas. En función de las temperaturas y tiempos que manejemos, los alimentos presentarán diferentes texturas. Será algo que también se verá condicionado por el tipo de corte que hagamos con los alimentos.
  • Bajo consumo. Estos aparatos no alcanzan temperaturas muy altas, por lo que el nivel de consumo eléctrico suele ser bastante bajo.
  • Conservación de los alimentos. Con esta técnica, será mucho más sencillo conservar ciertos alimentos. De hecho, algunos llegan a durar un año –incluso más– en deteriorarse.
  • Ahorro económico. La deshidratación es una de las formas más socorridas de reciclar alimentos ya cocinados. De este modo, no desperdiciarás ni un gajo de naranja.
  • Sales y azúcares. Los alimentos resecados pueden convertirse en polvo fácilmente. Podremos crear nuestras propias sales y azúcares herbales o frutales. Tendremos la posibilidad de edulcorar o salar nuestras elaboraciones con los sabores más exóticos.
  • Fácil almacenamiento. Al deshidratarse, los alimentos ven reducido su tamaño de forma considerable. De esta forma, podremos guardar grandes cantidades en pequeños tarros u otros recipientes que tengamos a mano.

¿Qué alimentos se pueden deshidratar?

Estrictamente hablando, son pocos los alimentos que no se pueden deshidratar. Si acaso, los frutos secos u otros alimentos que ya están resecos de por sí. Por tanto, será tu imaginación la que te diga qué alimentos se pueden deshidratar y cuáles no.

Dicho esto, lo más normal son resecar alimentos del tipo fruta, verdura, carnes o pescados. Esos son los más comunes, pero seguro que a ti se te ocurre alguno más. Piensa en comidas que puedas reciclar, así como su aspecto y textura. ¿Crees que ese alimento estará bueno si lo deshidratamos? ¿Estará rico? ¿Podremos conservarlo fácilmente en algún recipiente?

¿Qué propiedades tienen los alimentos deshidratados?

En lo que se refiere a valores nutricionales, los alimentos resecados tienen las mismas propiedades que los hidratados. Esto es: una fresa deshidratada tendrá las mismas vitaminas que una sin deshidratar, por poner un ejemplo. ¿Qué pasa? Que los alimentos ven concentrado todo su sabor, por no hablar de que será mucho más sencillo conservarlos, llegando a durar incluso más de un año en la alacena. Ya ni hablamos si hacemos sales o azúcares con las frutas y verduras deshidratadas.

Si te preocupa que los alimentos puedan perder sus propiedades al meterlos en una máquina deshidratadora, que sepas que no es así. De hecho, se podría decir que la deshidratación de alimentos incide en una alimentación más saludable, pues este tipo de comidas acaban sustituyendo a muchos snacks.

Conservación de los alimentos deshidratados

Es cierto que los alimentos deshidratados tienen una vida mucho mayor, aunque también puede deteriorarse si no se almacenan correctamente. En el caso de la fruta deshidratada, por ejemplo, será imprescindible guardarla en un tarro o recipiente hermético. De este modo, la fruta no perderá su dulzura y esponjosidad.

También es vital guardar el tarro en un lugar frío y seco, en el que no incida la luz del sol. Para esto, cualquier alacena de nuestra cocina puede valer. Solo tendrás que fijarte en eso: que no le dé el sol y que no sea un lugar especialmente húmedo. De lo contrario, mejor será conservarlo en el refrigerador.

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