Ayuda a que los más pequeños ejerciten su memoria con este ajedrez Montessori

Desarrolla habilidades como la concentración, la imaginación o el trabajo en equipo.

Ejercita la memoria de los más pequeños.
Ejercita la memoria de los más pequeños.

Los juegos son la mejor forma de enseñar a los más pequeños, porque lo hacen a través del entretenimiento. Ese es el caso de este ajedrez de memoria Montessori con el que tus hijos no podrán dejar de jugar.

¿Por qué este ajedrez encantará a los más pequeños? Porque entrenarán habilidades como la memoria, la concentración, la creatividad o el trabajo en equipo sin ni siquiera darse cuenta. Pasarán horas jugando, divirtiéndose y aprendiendo como nunca antes. En cuanto termine una partida, no podrán resistirse a jugar otra. Una y otra vez.

Este ajedrez es un juego que bebe de la metodología desarrollada a finales del siglo XIX por la pedagoga italiana María Montessori. Los fundamentos de su filosofía educativa consisten en convertir al niño en protagonista de su educación en lugar de tratarlo como un simple receptor de información.

Ajedrez de memoria Montessori.
Ajedrez de memoria Montessori. Amazon.

Pero, ¿cómo se juega a este ajedrez? Muy sencillo. Está formado por un tablero con 24 agujeros en los que se encajarán otras tantas piezas de color negro, blanco, azul, rojo, verde y amarillo. Cuatro fichas de cada color. Lo gracioso es que solo la base de la figura está pintada, por lo que no sabremos a qué color corresponde hasta que la retiremos del tablero. Además, el juego incluye un dado de seis caras; cada una de un color distinto.

Con todos los elementos dispuestos en la mesa, el juego se desarrollará por turnos. Cada jugador tira el dado que le indicará qué color debe extraer del tablero. Lo hará a ciegas, pues los colores no están visibles. Por tanto, si el niño acierta, podrá volver a tirar el dado. Y así hasta que extraiga un color que no le corresponda, cuya ficha deberá devolver a su sitio original, pasando el turno a su contrincante.

Ejercicio de memoria

Y es aquí donde entra en juego la memoria, pues los jugadores deberán ir recordando el lugar en el que se encuentran dichas piezas. En cuanto el dado indique el color en cuestión, el niño agradecerá haber hecho ese ejercicio de retentiva, pues recordará en dónde se encuentra la pieza del color adecuado. Evidentemente, la cosa se complica a medida que avanza la partida.

Cuantas más piezas correctas extraiga el niño, más veces podrá tirar el dado, haciéndose todavía con más piezas. Porque sí, el número de piezas en propiedad determinará el resultado de la partida. Un jugador habrá ganado si se dan uno de los siguientes supuestos. El primero es que, cuando ya no queden piezas, el jugador que haya conseguido más piezas habrá ganado la partida. También podremos ganar si hacemos un póker de color. Es decir: conseguir cuatro piezas del mismo color te dará la partida. Por último, también cantaremos victoria si nos hacemos con una pieza de cada color, formando la clásica escalera.

Estas son las condiciones de victoria que el juego te recomienda, pero no quita que tú puedas crear las tuyas propias. Se trata de un juego que permite un alto grado de emergencia por parte de los jugadores. Podremos adaptar el juego a nuestras necesidades sin mayor problema. La limitación de edad está establecida en los tres años. Mayormente, para evitar que las piezas acaben en la boca del niño. Más allá de eso, con conocer los colores del juego y ser capaz de mantener la atención como para seguir la dinámica del ajedrez, será suficiente.

¿A qué esperas para hacerte con tu ajedrez de memoria Montessori? Divierte a los más pequeños al mismo tiempo que ejercita habilidades imprescindibles como la memoria o la concentración. Además, ahora puedes conseguirlo en Amazon a un precio del todo asequible.

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