Tempestad en la prensa PDF Imprimir E-mail

La oferta informativa se ha empobrecido, algo de lo que no escapan las secciones de ciencia. La prensa escrita está sometida a una tempestad sin precedentes.

La crisis económica puede ser la estocada defi nitiva si se alarga, como parece que va a ser. Con una disminución de la publicidad mantenida y creciente en el tiempo no habrá diario que aguante. Pero esta es sólo una parte del problema. En realidad, la crisis de la prensa comenzó tiempo atrás, en la época de vacas gordas, cuando no supo adaptarse a la irrupción de internet. Y el mayor error se dio incluso antes: no saber fidelizar a su público y a la vez crear nuevos lectores. La Red sólo ha agravado esta falta de perspectiva.

La revolución de los nuevos contenidos. Cuando en los años 70 The New York Times empezó a perder lectores, añadió nuevas secciones especializadas. Así incrementó los segmentos de su audiencia en función de nuevos intereses y expectativas temáticas, además de mejorar y adaptar a los nuevos tiempos el núcleo central de la publicación. La remontada de ventas fue espectacular y se mantuvo en el tiempo. Una de estas secciones fue Science Times, y muchos siguieron el ejemplo, como ha sido habitual en el periodismo impreso.

Una oportunidad perdida. Ahora, la mayoría de diarios ha hecho en los últimos años todo lo contrario: no ha adaptado su oferta y ha reducido sus secciones especializadas, entre ellas las de temática científi ca. La excusa era el precio del papel, pero al mismo tiempo los diarios se han convertido en bazares de venta adicional de todo tipo de cosas. Aunque estas ofertas resuelven a corto plazo las cuentas de resultados, no mantienen al público. Esto sólo lo consigue la buena y diversifi cada información. Hoy empieza a ser tarde. El público encuentra alternativas en internet y no volverá a los diarios convencionales. Siempre nos quedarán las revistas especializadas, como MUY, que aunque también sufran la crisis coyuntural han sabido fidelizar a su público.