Un remedio muy jugoso

Un remedio muy jugosoA veces la sal vertida en la carretera no es suficiente para evitar la acumulación de nieve y la formación de placas de hielo. Por eso en Estados Unidos están poniendo a prueba un método alternativo contra la escarcha: zumo de remolacha. Según las autoridades, añadiendo  este líquido a la mezcla tradicional de sal y cloruro de calcio que se vierte en el suelo en invierno se evitará el cierre de muchas vías.

Las cifras hablan por sí solas. La mezcla reduce el punto de congelación de la sal de -7 ºC a -31 ºC. Además, se trata de una alternativa más ecológica, ya que la remolacha es biodegradable. Por otra parte, la mezcla no tiene sabor dulce: el zumo de la remolacha se aplica una vez extraído todo el azúcar, ya que de otra forma el ganado y otros animales acudirían masivamente a las carreteras.

Otra importante ventaja a tener en cuenta es que el líquido es de color marrón, lo que permite comprobar a simple vista si un camino ha sido ya tratado. "Cuando nieva solemos recorrer la misma ruta hasta tres veces aplicando sal y cloruro de calcio, ambos del color de la nieve", explica Mary Carran Webster, responsable de la iniciativa en Columbus, capital del estado norteamericano de Ohio. "Con la nueva mezcla sólo tendremos que hacerlo una vez", añade. Esto supondrá un ahorro de cientos de toneladas de la mezcla antideslizante. Y con menos sal en la calzada, la corrosión que sufren los vehículos y las infraestructuras (puentes, etc.) será mucho menor, así como el daño que esta sustancia provoca en los árboles que crecen junto a las carreteras.

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