Intel lanza el terachip

Al sur de la Bahía de San Francisco se extiende una vasta y soleada llanura salpicada de enormes edificios y altísimas palmeras que apuntan al cielo. Nos encontramos en Silicon Valley, la cuna de la industria tecnológica. Aquí, mire donde se mire, la vista topa con uno de los gigantes de la informática. Y en lo que a la fabricación de chips se refiere, la referencia es Intel.

Cada año, esta firma fabricante de microprocesadores celebra el Research@Intel Day en su sede californiana, un evento que congrega a centenares de sus investigadores procedentes de todo el mundo. En su última edición presentaron más de 70 proyectos relacionados con el cuidado de la salud, el medio ambiente y la movilidad inalámbrica, entre otros, muchos de los cuales se presentarán en los mercados en breve.

cronica-intel1.jpg

En este auténtico templo de la alta tecnología, uno de los inventos que más llama la atención es un dispositivo que monitoriza la actividad motora y el temblor de las personas que sufren Parkinson. El paciente, sin tener que salir de casa, debe realizar regularmente una serie de ejercicios sobre el aparato, que procesa los resultados y los envía de inmediato al médico, que puede así seguir la progresión de la enfermedad. Según los ingenieros artífices del artilugio, algún día permitirá obtener una gran cantidad de datos que ayudarán a anticipar el diagnóstico de este mal y elegir el tratamiento más adecuado en cada caso.

Otra innovación es un sistema de videovigilancia para personas con problemas de movilidad, como los ancianos, que tienen un alto riesgo de caerse. Analizando su manera de andar es posible advertirles de cómo se encuentra su equilibrio a lo largo del día y de si es aconsejable que dejen de hacer actividades.

Pero quizás los proyectos más espectaculares son los ligados a los entornos visuales, que surgen del desarrollo de la teracomputación, es decir, de la capacidad de los nuevos chips de realizar más de un billón de operaciones por segundo (1 teraflops). Gracias a las nuevas técnicas de impresión y diseño de circuitos y a la miniaturización de los componentes, los microprocesadores pueden incorporar cada vez más y más núcleos que trabajan en paralelo y confieren un poder de computación extraordinario. Intel ya dispone de un prototipo, el Teraflop Research Chip -también conocido como Polaris- con 80 núcleos integrados en una placa de sólo 275 mm2, cada uno de los cuales tiene 100 millones de transistores y cinco puertos de intercomunicación. Pero lo mejor es lo poco que consume: a una frecuencia de 3,16 GHz el chip sólo gasta 62 W.

cronica-intel3.jpg

Con el soporte de unos pocos núcleos se puede recrear cualquier escenario en 3D, interactivo y con una calidad hiperrealista, encontrar entre miles de archivos fotográficos o de vídeo aquellos en los que aparece un gato, una playa o un amigo de la infancia, o integrar en el coche un sistema de visión artificial que nos haga la conducción más fácil y segura. Intel desarrolla más de 100 proyectos relacionados con la teracomputación y las aplicaciones visuales, dedicados a la mejora del hardware y la adaptación del software a las nuevas necesidades.

cronica-intel2.jpg

Hoy podemos encontrar microprocesadores Intel® CoreTM, con dos y cuatro núcleos, en las tripas de nuestros ordenadores domésticos. Rinden mucho más y consumen mucho menos que sus predecesores, ya que incorporan un sistema de gestión "inteligente" de la energía, que consiste, básicamente, en desconectar lo que el usuario no está utilizando, lo cual supone un ahorro anual de hasta el 90%. Pero si la calidad gráfica que estos ordenadores ofrecen parece sorprendente, en muy pocos años la informática de consumo se verá revolucionada por los nuevos terachips.

Textos: Alicia Moreno/ Fotos: cortesía de Intel

Continúa leyendo

COMENTARIOS

También te puede interesar