David Kirkpatrick: "Los programadores informáticos son los nuevos revolucionarios"

kirkpatrickDavid Kirkpatrick ha tenido éxito donde otros han fracasado: ganándose la confianza del esquivo creador de Facebook, Mark Zuckerberg. Mientras te escudriña atentamente con su mirada aguda enmarcada en unas intelectuales gafas de pasta, recuerda como fue uno de los primeros periodistas de peso en el mundillo tecnológico que prestó atención al joven visionario de las redes sociales y concedió a su creación la importancia que luego ha demostrado tener. En su libro El efecto Facebook, reconstruye con gran precisión el nacimiento del primer imperio 2.0.


¿Cuál diría que es la cualidad fundamental para crear una compañía de internet exitosa?
Mark Zuckerberg era un genio de la programación desde los 13 años. Para el desarrollo de Facebook fue importante que arrancara entre programadores, porque al fi nal toda la esencia del proyecto se reduce al software. Es más, creo que estos últimos son los revolucionarios de la sociedad actual: además de Zuckerberg, tenemos el caso claro de Julian Assange, el fundador de Wikileaks, que también es un genio de la programación. Y este protagonismo revolucionario lo tendrán aún más los jóvenes que se dediquen a esto y los hackers de las siguientes generaciones. Cualquiera de ellos que quiera tener impacto en el futuro debería estudiar informática. Los que no lo hagan estarán en desventaja. Se lo digo yo, que tengo una licenciatura en Inglés -sonríe-. Ojalá supiera programar.

Algunos de esos jóvenes han hecho de Facebook una herramienta revolucionaria. ¿Por qué está siendo tan efectiva para el activismo político?
Porque otorga poder a los ciudadanos corrientes y su función principal es dar voz a las personas. En Facebook pueden retransmitir sus ideas y compartirlas con sus amigos gracias a su capacidad viral. Ofrecer a la gente una plataforma emisora en países como Túnez o Egipto, que son dictaduras, es algo incendiario.

¿Es entonces el antídoto contra las dictaduras?
Facebook es intrínsecamente democratizadora. Otras aplicaciones de internet, como Twitter y los teléfonos móviles, también han sido muy importantes, pero quizás esta red social es la apoteosis del empoderamiento del ciudadano frente a los que mandan. No diría que esto estuviera planeado por Zuckerberg, aunque él sí creía que podía pasar. La gente no se apunta a Facebook por política, sino para estar en contacto con sus amigos, pero enseguida se dan cuenta de que es una herramienta de comunicación muy efectiva y acaban convirtiéndose en activistas involuntarios. Inicio mi libro explicando cómo ya a principios de 2008 la gran manifestación en Colombia contra las FARC surgió de un grupo de esta red social.

Sé que a usted no le gusta la película La red social, inspirada en los inicios de Facebook.
Sí que me gusta, es muy entretenida, pero creo simplemente que no se debería tratar como una historia real, porque no se ajusta a la realidad. Ni una sola de las personas que participaron en la película ha conocido a Mark. Y le puedo decir que la gente que sí le conoce consideró la película muy frustrante, y hubo quien se enfadó mucho. Tanto el fi lm como la novela de Ben Mezrich en que está basado -Multimillonarios por accidente- sobreestiman en gran medida la aportación de Eduardo Saverin -el amigo de estudios de Zuckerberg que cofundó la empresa con él y le prestó dinero-. Saverin es el verdadero millonario accidental de esta historia: con un trabajo de cinco meses a tiempo parcial ha conseguido -según la valoración actual de Facebook- casi 3.000 millones de dólares.

facebook-tablet¿Facebook es ya más importante que Google ?
No, Facebook es más importante para la vida social, un aspecto en el que Google no está situado, pero si lo miramos desde un punto de vista económico, el mundo todavía depende mucho más de Google. Casi cada empleado de cada compañía de cualquier economía desarrollada utiliza Google diariamente para realizar búsquedas clave. Esas economías tendrían muchos problemas si Google no existiera. Creo que Facebook podría dar pasos para resultar signifi cativo en el área de las búsquedas. Por cierto, Google quiere acabar con Facebook desde hace tiempo, sin demasiado éxito por ahora [Tras la entrevista con David, Google ha lanzado su red social, Google+.]

En cualquier caso, ¿ puede acabarse? ¿Podría perder importancia, como le ha pasado a MySpace?
Creo que no, porque Zuckerberg ha intentado desde el principio que Facebook no fuera una página guay -cool, en inglés- llena de sofisticaciones, como MySpace; quiso que resultara útil y sencilla al máximo, que se convirtiera en un servicio público. El usuario medio de Facebook no piensa que sea una moda, sino que es práctica para comunicarse con sus amigos.

Parece que una de las claves del éxito de esta red social es que haya sido gestionada por alguien que no venía del mundo de los negocios, sino de la tecnología.
La gestión ha sido muy brillante, se ha basado en actuar con lógica y sangre fría. Porque así es Mark Zuckerberg: racional y muy metódico, dando todos los pasos correctos para llegar adonde quiere. Se ha centrado en mejorar el producto, sin preocuparse de dónde vendría el dinero. Esa es la mentalidad de Silicon Valley, pero llevada hasta el extremo. Así Facebook ha conseguido 650 millones de usuarios en siete años, una cifra que ninguna empresa logró jamás, nunca en la historia. Por eso quise escribir un libro sobre ella. La exposición de datos privados preocupa a muchos usuarios.

¿Nos podemos llevar un disgusto por lo que se puede saber de nosotros?
La prudencia aconseja cierta cautela al decidir los datos que editamos en Facebook. Yo mismo me guío por la sencilla regla de la portada: me siento relativamente cómodo exponiendo una parte amplia de mi persona al escrutinio público, de modo que pongo información precisa en mi perfi l, y participo activamente en las discusiones, pero siempre evito publicar alguna cosa que me horrorizaría ver en la portada de mi periódico local.

¿Cada vez pasaremos más tiempo de nuestras vidas en la Red?
Vivimos en una sopa de datos, en la que la diferencia entre lo digital y lo no digital se está borrando. Nuestra vida es cada vez más electrónica. Mi hija de 17 años no habla de estar online, siempre lo está. Si tienes un smartphone, vives todo el tiempo conectado. Cuando la generación que está naciendo hoy, o que no ha cumplido cinco años, llegue a la adolescencia, ni siquiera existirá el concepto de estar conectado.

José Ángel Martos
Publicado en el Muy Interesante de agosto de 2011

 

Etiquetas: internetredes sociales

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