“Cada día más personas se dan cuenta en España de su poder para cambiar las cosas”

Change.org  es una plataforma online de activismo. La idea es muy sencilla: si quieres promover un cambio para mejorar tu entorno, publicas tu petición y pides apoyo a los internautas. Y si consigues un apoyo significativo, puede que cambies lo que no te gusta. Change.org nació en 2007 y ya tiene más de 20 millones de usuarios en 196 países, y los españoles somos de los más activos, según nos cuenta Francisco Polo, director de Change.org España. La plataforma obtuvo el Premio iRedes Categoría Institucional en el III Congreso Iberoamericano de Redes Sociales “por romper la barrera de lo digital y ser reconocida en la calle como un instrumento útil para generar cambios, así como por la enorme difusión lograda por sus campañas”.


Muy Interesante: ¿Qué tendencias destacaría en el campo del activismo online?
Francisco Polo: El empoderamiento. En apenas un par de años, España se ha puesto a la cabeza en el uso de plataformas de peticiones como Change.org. Cada día más personas en nuestro país se dan cuenta del poder que tienen para cambiar las cosas. Inician y apoyan peticiones sobre el tema que más les preocupa. Es realmente impresionante observar cómo ante los problemas, los ciudadanos dan un paso adelante e inician movimientos para luchar contra ellos.

Muy Interesante: ¿Cómo ve el futuro inmediato de las redes sociales? ¿Qué tipo de interacciones, qué características y qué plataformas se potenciarán en los próximos años?
Francisco Polo: El futuro inmediato acaba de llegar: las visitas desde dispositivos móviles están superando a las de escritorio en casi todas las plataformas web. La forma de interactuar del usuario con las plataformas online cambia y las plataformas tienen que responder a ese desafío cuidando en extremo la usabilidad de sus versiones web y aplicaciones móviles.

Muy Interesante: ¿Cuáles son las claves del éxito de Change.org? ¿Qué diferencias ve en el comportamiento de los “activistas online” de España respecto a otros países en los que están implantados?
Francisco Polo: La clave del éxito está en poder articular una buena teoría del cambio: proponer la solución a un problema a quién puede tomar una decisión en esa línea. Y eso funciona. Cada vez encontramos mejores peticiones en la plataforma, porque los usuarios ven que es posible generar cambios. Una vez has cambiado algo, no puedes parar. España es el país de Change.org en el que tenemos una mayor penetración de usuarios: sobre el 10% de los usuarios de Internet en España son usuarios de Change.org, es decir, las personas en España están más movilizadas que en otros países.

Muy Interesante: ¿Qué cambios y mejoras tiene previstas su plataforma?
Francisco Polo:  Vamos a reforzar la infraestructura de nuestra plataforma para estar preparados para un crecimiento espectacular: en apenas dos años hemos pasado de 1 a 25 millones de usuarios y esperamos llegar a los 100 millones en dos años. En segundo lugar, ofrecer más y mejores herramientas para los usuarios que les permitan gestionar sus peticiones y poder seguir empoderando a las personas para generar los cambios que quieren ver.

Muy Interesante: ¿Cómo se financia Change.org?
Francisco Polo: Del mismo modo que lo hace Youtube. Al igual que ocurre en esa plataforma, tu puedes tener una petición gratuita, sin ningún tipo de coste. Pero si eres, por ejemplo, una organización, puedes promocionar tu petición en nuestra web, al igual que pasa con los vídeos promocionados en Youtube. Es decir, nos financiamos con un modelo de publicidad. La diferencia con respecto a otras empresas es que somos una empresa social: nuestro objetivo no es la maximización de beneficios sino lograr impacto social. Por eso reinvertimos todos los beneficios en la plataforma, para poder seguir ofreciendo un servicio como este que tiene por objetivo empoderar a las personas para generar el cambio que quieren ver.

Muy Interesante: ¿De qué campaña de Change.org se siente particularmente orgulloso?
Francisco Polo:  Antonio está casado con otro hombre y decidieron tener una hija por el método de la gestación subrogada, el mal llamado vientre de alquiler. Cuando su hija nació en Estados Unidos, acudieron al registro consular para inscribirla. Mientras que los hijos de parejas heterosexuales no tenían problema alguno al inscribirse, a Antonio le denegaron la inscripción de su hija. Eso suponía que al entrar en España se convertía en una inmigrante sin papeles sin acceso a la educación, sanidad, etc. Antonio creó una petición y en apenas una semana, con 600 firmas, consiguió que el ministro de Justicia, Francisco Caamaño, diera orden para terminar con esa discriminación.


Muy Interesante: ¿A qué cambio social le gustaría contribuir?
Francisco Polo: Conseguir que la gente se de cuenta de que tiene el poder para cambiar lo que quiera.

Fotografía: Victoriano Izquierdo

Etiquetas: redes socialestecnología

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