Sexo con seso

beso desnudoLos jóvenes cuentan ahora con más información sexual que nunca pero, al mismo tiempo, “existe una poderosa fuerza en el seno de nuestra cultura –en forma de viejas actitudes hacia el sexo– que impone el silencio, la vergüenza y la represión. Si abrimos la puerta a la sexualidad con una mano, parece que la cerramos de golpe con la otra”, leemos en Inteligencia Sexual. Por otro lado, el sexo comercial ha acarreado un nuevo problema que los sexólogos denominan “tiranía del orgasmo”. En efecto, la sociedad presiona a los adolescentes para que alcancen el máximo dominio de la técnica sexual, para así poder meter el gol del orgasmo a través de unas olimpiadas sexuales que, por cierto, se inician a edades cada vez más precoces. El resultado: los jóvenes –y los no tan jóvenes– sufren su frustración en silencio, desalentados e incapaces de afrontar sus miedos e inseguridades sexuales más profundas. “Muchas personas acaban sintiéndose confusas y avergonzadas por sus deseos y conductas eróticas, y con la sensación de no conocer a su pareja”, afirman Conrad y Milburn.


Pero nadie debería sentirse así. La clave para lograr la felicidad erótica y resolver muchas de las disfunciones sexuales podría hallarse en el nuevo concepto de inteligencia sexual. ¿Pero en qué consiste ésta? Todo el mundo nace con esta facultad cognitiva que, al igual que los demás tipos de inteligencia, hay que cultivar. Afrontar las relaciones eróticas desde la ignorancia es como intentar resolver una ecuación diferencial sin apenas conocimientos matemáticos. En ambos casos, el fracaso está asegurado.


En opinión de Conrad y Milburn, el camino hacia la satisfacción sexual no está en volvernos más seductores, ni en reprimir o dar rienda suelta a nuestros deseos y fantasías eróticas, o en aplicar a pies juntillas las técnicas y conceptos aprendidos en los libros de sexualidad. “Nuestra investigación –comentan los psicólogos– indica que la respuesta consiste en desarrollar nuestra inteligencia sexual.” Ésta reposa en tres pilares fundamentales. El primer componente del talento amoroso consiste en adquirir los conocimientos precisos para adentrarse en la relación de pareja.


“Quienes son sexualmente inteligentes poseen información científica precisa acerca de la sexualidad humana por la que se guían en sus decisiones y en su conducta sexual”, comentan Conrad y Milburn. Este aprendizaje no es una tarea baladí, pues sólo a través de una adecuada educación sexual es posible detectar y combatir algunos mitos y tabúes eróticos que están arraigados en la sociedad y que interiorizamos a través de la cultura popular, la religión y la familia. Los medios de comunicación y las reuniones en el patio del instituto también son fuentes de mensajes eróticos poco fiables e incluso desconcertantes. Y esto puede llegar a ser inquietante, pues las tres cuartas partes de las informaciones sexuales que llegan a oídos de nuestros jovenes proceden de sus amistades y de los medios de información.


“Gran parte de lo que las personas aprenden de sexo está basado en datos erróneos, prejuicios aceptados sin detenerse a pensar si son correctos, e incluso si son supersticiones”, dicen estos psicólogos. Creencias como que el pene ha de estar siempre listo para entrar en acción, que las mujeres que cumplen los cánones de belleza son más activas en la cama, que el sexo femenino ha de mostrarse pasivo o que el orgasmo simultáneo es el mayor placer erótico pueden hacer que se derrumbe la autoestima y la confianza en nosotros mismos.


Una vez liberados de las mentiras del sexo, el segundo paso hacia una vida sexual mejor se halla en descubrir nuestro propio sexo, esto es, averiguar qué nos atrae, qué nos excita, qué preferimos y qué facetas de nuestra conducta erótica nos plantean dificultades. Conrad y Milburn definen este pilar de la inteligencia sexual como consciencia del Yo sexual secreto. Éste alberga los verdaderos pensamientos, sentimientos y emociones que hacen que la vida amorosa sea más gratificante. Pero, como advierten estos expertos, los auténticos deseos sexuales quedan encubiertos con demasiada frecuencia por diversos motivos. Por ejemplo, el Yo sexual secreto puede verse condicionado de forma negativa por experiencias desagradables que ocurrieron en el pasado, por necesidades emocionales insatisfechas o simplemente por mitos o imágenes falsas de la sexualidad humana que se difunden a través de los medios de comunicación. A este último respecto, la pareja de psicólogos estadounidense pone de relieve cuatro mitos de origen mediático instalados en la sociedad y que resume en esta frase: “Sharon Stone no hace el amor mejor que las demás mujeres”. El cuarteto de bulos mediáticos es el que sigue: primero, que todos los demás tienen más y mejores relaciones sexuales; segundo, que nuestro cuerpo no es perfecto; tercero, que todos los problemas quedan resueltos si se logra acceder a un “sexo de película”;y cuarto, que, si es necesario, el sexo se puede lograr por la fuerza. Los jóvenes son especialmente receptivos a este tipo de mensajes.


“Los conflictos con la figura corporal resaltan especialmente como problemáticos entre los púberes, pues pueden dar lugar a casos de anorexia, bulimia o ambas cosas; vigorexia y dimorfía o incomodidad con el propio cuerpo”, advierte el profesor Félix López, catedrático de Psicología de la Sexualidad de la Universidad de Salamanca. Sin duda alguna, uno de los principales retos de los educadores sexuales está en enseñar a los alumnos a distinguir el sexo ficticio del real.


Cuando se practica el erotismo que se ve y no el que se siente, el fantasma de la decepción –y de la disfunción– hace acto de presencia. En este sentido, el desarrollo del intelecto erótico ofrece la posibilidad de discernir las conductas sexuales auténticas de las impostoras, que se instalan en la mente como polizones. “Las personas sexualmente inteligentes son capaces de advertir, por ejemplo, cuándo sus deseos eróticos están sustituyendo a carencias emocionales que no son sexuales, como la falta de autoestima, de seguridad o de poder. Saben cuándo tienen relaciones sexuales simplemente porque se sienten solas”, afirman en su obra Conrad y Milburn.


El tercer y último pilar de la inteligencia erótica tiene que ver con la conexión con los demás. El sexo es cosa de dos, cuando no de más. “Mantener una vida sexual enriquecedora implica a otras personas”, comentan Conrad y Milburn. Para adquirir una buena habilidad y dominio de la sexualidad, tanto en lo que se refiere a la relación de pareja como consigo mismo, hay que abrirse a los demás. Esta deficiencia ya hace acto de presencia en la adolescencia: las relaciones interpersonales y afectivas constituyen uno de los problemas más comunes en esta etapa del desarrollo, ya que a menudo implican soledad emocional y social, frustraciones amorosas y dificultades para la seducción y la intimidad difíciles de afrontar, según el profesor López.

 

Conrad y Milburn aseguran que una persona no alcanza un alto grado de inteligencia sexual hasta que domina ciertas habilidades sociales o interpersonales, que incluyen, entre otras cosas, la capacidad de hablar con la pareja sobre la vida sexual y de comprender el Yo erótico del amante. “La inteligencia sexual implica aprender a ser sinceros con nosotros mismos y con nuestra pareja, sobre quiénes somos sexualmente.” Una vez más, la sociedad pone zancadillas a esta meta, pues como aseguran estos psicólogos “una de las cosas que la mayoría de las personas aprende a una edad temprana en su familia es a no hablar de sexo. La idea de que los sentimientos sexuales son, literalmente, innombrables es uno de los mitos que ejerce de barrera, tanto para conocer esos sentimientos como para hablar de ellos”. En cierto modo, los parámetros sociales que dictan lo que es “correcto” y lo que es “anormal” hacen que muchas personas silencien sus verdaderos deseos y fantasías sexuales por temor al rechazo de la pare-ja. En su investigación, Conrad y Milburn descubrieron, por ejemplo, que sólo la mitad de los encuestados pensaba que otras personas tenían fantasías sexuales parecidas a las suyas; el 19 por 100 aseguraba que se sentiría muy violento e incluso “horrorizado” si alguien conociera la naturaleza de sus ensueños eróticos y un 12 por 100 confesaba que jamás se los contaría a su pareja.


Para los autores, estos datos evidencian lo corriente que sigue siendo avergonzarse de la propia sexualidad. “Cuando reprimimos y ocultamos esta parte de nosotros, los resultados son tan destructivos como cuando mantenemos encerradas las emociones. Perdemos el sentido de quiénes somos y despojamos nuestra vida de autenticidad y pasión”, comenta la pareja de investigadores. De nuevo, la inteligencia sexual permite no caer en este silencio sexual capaz de dañar la relación amorosa.

Enrique M. Coperías

 

 



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ferdinan  - Para quien ha escrito esto   |2009-08-19 18:01:51
Primate o ser directamente creado.....
por favor no parta de una premisa
equivocada, presuponiendo lo que no esta probado.
Jorge  - TAUTOLOGIA??   |2009-08-23 01:43:37
"soporífero letargo" :O
Sergio  - pufff   |2009-08-25 16:21:12
menudo toston de articulo
BorrEgOw  - Para Ferdinan   |2009-09-01 08:16:20
Porfavor, no pierda su tiempo leyendo ciencia si no la entiende, puede buscar
historias de fantasia en google, pruebelo!!

interesante la informacion!!
El Maestro de la Cienorgasmolo  - La Cienorgasmología como instrumento de mejora del   |2009-09-03 02:49:32
No se debiera apuntar sólo hacia un lado, pues caeríamos en el puro onanismo
compartido, sino entender que haciendo gozar más uno se beneficia a sí mismo.
Con la Cienorgasmología uno puede tener contactos sexuales mucho más
prolongados que con cualquier otro método mientras proporciona cien orgasmos
por hora a su mujer u orgasmos de más de diez minutos de duración.
jose luis  - jajajja   |2009-09-03 18:27:06
hechenle ganas.. eso es intimidad ..
la intimidad es de cada quien de cada ser
y de cada espiritu.. y es intimo.. y esa energia se la entregas a la persona
amada... y no es cosa del cerebro es cosa del ESPIRITU y del corazon pero mas
importante del espiritu .. si no la vida seria como la pelicula de matrix.. a
ponernos softwares en el cerebro.. creo que este articulo es una estupidez
mental.. con todo respeto..
www.porunasupervidasexual.com/  - Sexualidad sana   |2011-06-09 06:51:41
Una buena relación y comunicación con los hijos desde la infancia; facilita a
los padres de familia el proceso de formación en sexualidad de los hijos. Así
ellos desarrollan seguridad y fuerza interior para vivir una vida sexual sana y
satisfactoria.