La adicción a la pornografía no existe

¿Generan reacciones parecidas en nuestro cerebro todas las adicciones?

La pornografía desencadena en el cerebro de las personas que sufren esta adicción reacciones similares a las que provocan las drogas, según concluyó una investigación llevada a cabo por la Universidad de Cambridge (Reino Unido). Sin embargo, un nuevo estudio profundiza aún más en la actividad cerebral de un adicto a la pornografía, refutando por completo esta afirmación. ¿Cómo reacciona el cerebro? ¿Se confirma que produce efectos similares que los adictos a las drogas?

 

Un equipo de científicos de la Universidad de California en Los Ángeles (EE.UU.) reclutó 122 hombres y mujeres, de los que 55 de ellos informaron tener un problema de adicción a los contenidos pornográficos. A todos ellos se les sometió a pruebas de imagen por resonancia magnética mientras observaban fotografías clasificadas como agradables, neutrales y desagradables. La mitad de las fotos agradables contenían contenido sexual explícito.

 

Al observar la actividad cerebral de los participantes a través de la electroencefalografía, los investigadores esperaban ver picos o aumento de la actividad cerebral cuando estos observaban imágenes eróticas, así como sucede con los adictos a los juegos o a las cocaína. Sin embargo, la adicción a la pornografía no sigue el mismo patrón: la actividad cerebral en vez de aumentar en las zonas donde se activan otras adicciones, disminuyó en el momento en que veían imágenes sexualmente explícitas. Esto es, las reacciones habituales en el cerebro de un adicto se invertían en el cerebro de un adicto al porno.

 

Este estudio proporciona una evidencia clara de que la pornografía no se parece a otras adicciones. Significa, por extensión, que no es apropiado llamar adicción al porno desde una perspectiva científica. Además, este estudio incluye más del doble del número de participantes en comparación con otras investigaciones publicadas más recientemente”, explica Nicole Prause, líder del estudio.

 

El estudio, que ha sido publicado en la revista Biological Psychology, concluye que la pornografía puede provocar problemas a los seres humanos pero no se basa en la adicción. La clave habrá que buscarla en otro lugar.

 

Etiquetas: cerebroneurocienciapornografíasexosexualidad

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