¿Tenemos un radar natural para detectar la homosexualidad?

Curiosa pregunta, y curioso también saber que ese es un tema que ha atraído recientemente el interés de los investigadores en ciencias sociales.

 

El ‘Gaydar’, como se lo ha denominado en los estudios de sensibilidad en la percepción, se refiere a la capacidad para identificar la orientación sexual de una persona basándose en pistas visuales, auditivas y olfativas, y se ha planteado que podría guardar relación con la identificación de posibles parejas sexuales.

 

Sin embargo, se sabe poco sobre el papel que sobre esa evaluación juegan aspectos como la orientación sexual del que juzga o su interés en el sexo en ese momento.Indagar en estos temas fue el objetivo de una investigación publicada en Archives of Sexual Behavior (2014).

 

En el primer experimento participaron mujeres heterosexuales y homosexuales que debían valorar la orientación sexual de hombres y mujeres de ambas orientaciones. Lo que encontraron fue que, en general, la precisión con la que se realizaron los juicios sobre homosexualidad y heterosexualidad fue mayor que la esperada por azar.

 

Además, las caras de las mujeres fueron mejor ‘etiquetadas’ que las de los hombres, y las mujeres homosexuales mostraron más sesgo positivo en la evaluación de la homosexualidad de las personas de las fotos.

 

En un segundo experimento, Minna Lyons y su equipo de la University of Central Lancashire, contaron con 100 mujeres heterosexuales y 20 mujeres homosexuales para que valorasen la masculinidad o feminidad de los estímulos. Los resultados mostraron que todas las mujeres, independientemente de su propia orientación sexual, evaluaron a las chicas heterosexuales como más femeninas y menos masculinas que a las homosexuales, y percibieron como más femeninos y menos masculinos a hombres gays que a heterosexuales.

 


Parece que contamos con un potente sistema perceptivo para categorías sociales, aunque aún quede mucho por estudiar acerca de cómo ha evolucionado esta habilidad o cuáles son sus fines últimos.

 

En cualquier caso, tener unas buenas capacidades de percepción es deseable si pueden ayudarnos a resolver situaciones cotidianas importantes y a ajustar mejor nuestro comportamiento, sin que ello sirva para justificar ningún tipo de discriminación.

 


Marisa Fernández, Neuropsicóloga Senior, Unobrain

Etiquetas: cuerpo humanohomosexualidadpsicología

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