Los supercatadores perciben más sabores y están más delgados

catarDesde hace dos décadas, el trabajo de Gennaro Pellicia consiste en catar los granos de café que llegan a la compañía Costa Coffee en Londres para seleccionar solo los mejores antes de que sean tostados. Tan valiosa es su labor que incluso le han puesto precio a su afinado sentido del gusto, asegurando su lengua por la increíble suma de 10 millones de libras. Pellicia se encuentra entre el grupo de personas conocidas como supercatadores, que engloba al 15% de los habitantes del planeta. Estos individuos se distinguen del resto en que tienen más de 400 papilas gustativas por centímetro cuadrado de lengua. En el polo opuesto están los no catadores (25% de la población), que cuentan sólo con 96 papilas por centímetro cuadrado. El resto (50%) se definen como catadores medios.

Ser supercatador tiene tanto ventajas como inconvenientes para la salud. Como demostró en 2005 Linda Bartoshuk, de la Universidad de Florida, la sensibilidad de los supercatadores al sabor amargo les impide comer muchas verduras ricas en flavonoides necesarias para prevenir el cáncer, sobre todo el cáncer de colon. Sin embargo, como estos individuos perciben el amargor de la nicotina con más intensidad que el común de los mortales, también suelen fuman menos. Además, mientras la mayoría de las personas no le hace nunca ascos a un pastel, algunos supercatadores encuentran ciertos alimentos demasiado dulces, e incluso rechazan las comidas con exceso de grasa, lo que explicaría por qué las mujeres supercatadoras tienden a ser más delgadas y a padecer menos colesterol que las no catadoras.

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