Las naranjas y los limones previenen las enfermedades crónicas

Las frutas y las verduras contienen unos antioxidantes llamados flavonoides, que son el mayor grupo de fitonutrientes que, junto con los carotenoides, son responsables de los colores vivos de las frutas y verduras.

Una clase de  antioxidantes encontrados en las naranjas, las limas y los limones pueden ayudar a prevenir los efectos nocivos de la obesidad, según un experimento realizado con ratones alimentados con una dieta alta en este tipo de frutas cítricas. Los resultados de la investigación -llevada a cabo por científicos de la Universidad Estatal Paulista (Brasil) han sido presentados en el National Meeting & Exposition of the American Chemical Society (ACS).

“Nuestros resultados indican que en el futuro podemos utilizar
flavanonas cítricos, una clase de antioxidantes, para prevenir o retrasar enfermedades crónicas causadas por la  obesidad en los seres humanos”, explica Paula S. Ferreira, coautora del trabajo.

Los investigadores han descubierto que las naranjas y los limones luchan de forma efectiva contra las grasas

Los expertos observaron los efectos de los flavanonas cítricos (concretamente de naranjas, limones y limas) en un grupo de 50 ratones sin modificaciones genéticas que fueron alimentados con una dieta alta en grasas. Los ratones fueron divididos en distintas categorías y, en el transcuro de un mes, fueron alimentados con una dieta estándar, una dieta alta en grasas, una dieta alta en grasas pero con hesperidina (flavanona de las naranjas), una dieta alta en grasas más eriocitrina ( limones) o una dieta alta en grasas y eriodictiol (limas).

En comparación con la dieta estándar, la dieta alta en grasas estos antioxidantes aumentó los niveles de marcadores de daños en las células en un 80% en la sangre y un 57% en el  hígado de los ratones.
Sin embargo,
la hesperidina, la eriocitrina y el eriodictiol contribuyeron a una disminución de estos niveles en el hígado en un 50%, 57% y un 64%, respectivamente, en comparación con la dieta alta en grasas sin flavanonas.

Al igual que ocurrió con el hígado de los roedores, sus niveles de peroxidación lipídica en sangre se redujeron un 48% con el antioxidante de las naranjas y un 47% con el de los limones.

“Nuestros estudios no mostraron ninguna pérdida de peso debido a las flavanonas cítricas. Sin embargo, incluso sin ayudar a los ratones a perder peso,
los convertía en ratones más saludables con un menor estrés oxidativo, menos daño al hígado, menos nivel de lípidos en sangre y disminución de glucosa en sangre”, aclara Thais B. Cesar, líder del trabajo.

Etiquetas: antioxidantesfrutasobesidadsalud

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