Las bacterias se protegen de los antibióticos formando "grumos"

bacteria-grumos¿Por qué cada año cientos de miles de personas enferman y mueren por infecciones de bacterias resistentes a los antibióticos? De acuerdo con un artículo que acaba de publicar en la revista Journal of Infectious Diseases, un equipo de investigadores de la Universidad de Michigan (EE UU) ha demostrado que los microbios pueden formar grumos resistentes a los antibióticos en muy poco tiempo, incluso en un líquido en constante flujo como la sangre.

En sus investigaciones comprobaron que bastan dos horas para que los microbios formen acumulaciones o grumos de diez a veinte bacterias, aproximadamente el mismo tiempo que los pacientes humanos tardan en desarrollar las infecciones. Los investigadores también demostraron que estos grumos se forman solamente cuando están presentes ciertas moléculas pegajosas de carbohidratos en la superficie de los microorganismos. Los grumos persistieron cuando se agregaron dos tipos diferentes de antibióticos, lo cual indica que al mantenerse agrupadas las bacterias se protegen de los medicamentos.

Cuando los investigadores inyectaron los grumos en ratones, las acumulaciones de bacteria se mantuvieron intactas aún después de completar muchas travesías del torrente sanguíneo. Los grumos, del tamaño aproximado de un glóbulo rojo de la sangre, incluso sobrevivieron a la filtración, que normalmente ocurre en los vasos sanguíneos más pequeños y que defiende al cuerpo contra los invasores.

A lo largo de la última década estos investigadores han creado avanzados modelos matemáticos de la dinámica de fluidos en el torrente sanguíneo y las condiciones necesarias para la promoción del crecimiento de las bacterias. En concreto, el biorreactor usado para obtener los resultados más recientes se denomina célula Taylor-Couette y usa cilindros concéntricos, uno de los cuales responde a un motor. Los investigadores añadieron un medio líquido de crecimiento al reactor y controlaron cuidadosamente la rotación para producir remolinos en el líquido que son similares a los de la sangre. Después añadieron bacterias Klebsiella pneumoniae una de las fuentes más comunes de infección del torrente sanguíneo. Los científicos probaron dos antibióticos que los médicos a menudo prescriben contra la sepsis: ceftriaxona y ciprofloxacina. Ninguno fue eficaz para matar a las bacterias organizadas en grumos.

Etiquetas: bacteriassalud

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