La vacuna del sarampión también previene otras enfermedades

Sólo entre 2000 y 2013 la vacuna del sarampión evitó 15 millones de muertes. Ahora, un nuevo estudio sobre esta vacuna desarrollado por investigadores de las universidades de Princeton (EE.UU.) y del centro médico universitario de Rotterdam (Holanda) ha revelado que la vacuna contra el sarampión no solo protege de esta afección tan contagiosa sino también de muchas otras enfermedades infecciosas.

 

Según los expertos, de no ser por un estudio fraudulento que difundió a finales de los años 90 que la vacuna triple vírica contra la rubeola, las paperas y el sarampión provocaba autismo en los niños, la enfermedad podría estar ya erradicaba en multitud de países. Contrario a este infundio, la vacuna ha reducido hasta un 75% la mortalidad infantil.

 

En el nuevo trabajo, que recoge la revista Science, los investigadores han descubierto que el virus del sarampión conduce a una especie de “amnesia” del sistema inmune que le hace olvidar cómo combatir una serie de invasores de carácter bacteriano (que dura incluso varios años tras la infección) y gracias a la vacuna esta condición no se produce en el organismo, protegiendo a quien se vacuna ya no solo del sarampión sino de otro tipo de enfermedades de carácter infeccioso.

 

“Determinamos que la mortalidad por enfermedades infecciosas que no son sarampión en países de altos ingresos está estrechamente conectada con la incidencia del sarampión en ese retraso, tanto en el periodo anterior a (la aparición de) las vacunas como en el posterior”, explica Michael J. Mina, coautor del estudio.

 

Para llegar a esta certeza, los científicos analizaron la mortalidad por enfermedades infecciosas en Estados Unidos, Dinamarca y parte del Reino Unido (Inglaterra y Gales) a lo largo de varios periodos entre 1945 y 2010. El examen de los datos sugiere que “las vacunas contra el sarampión representaron un rol primario a la hora de rebajar la mortalidad de otras enfermedades infecciosas en todos los países de altos ingresos estudiados”, confirman los autores.

 

El trabajo ayuda a explicar por qué, cuando la vacuna del sarampión llegó a generalizarse hace más de medio siglo, la tasa de mortalidad infantil se redujo mucho más de lo que los expertos esperaban en un primer momento.

 

Etiquetas: saludvacunas

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