La gripe no muere, se esconde

h1n1-anticuerposCada otoño, con tanta puntualidad y certidumbre como la caída de las hojas de los árboles, la temporada de gripe cae sobre nosotros. Y al llegar la primavera, de manera igualmente predecible, la temporada concluye. Este patrón cíclico, común en las regiones templadas, es bien conocido, pero las fuerzas que lo causan han sido siempre motivo de debate entre los científicos.

¿Es que las cepas de la gripe mueren cada primavera y son reemplazadas por nuevas cepas de otras partes del mundo? ¿O más bien sucede que durante el verano persiste una "cadena oculta de enfermedad" que siembra la epidemia de la próxima temporada? Un análisis genético llevado a cabo por científicos de la Universidad de Michigan, el Instituto Médico Howard Hughes y la Universidad estatal de Florida revela que en Estados Unidos no todas las cepas de gripe mueren al final de cada invierno: algunas se trasladan hacia América del Sur y otras migran aún más lejos.

"La opinión dominante que se ha desarrollado a lo largo de los últimos tres años más o menos es la hipótesis que sostiene que las cepas que causan cada temporada de gripe en regiones templadas se originan en China y el sudeste de Asia, donde el virus de la gripe A es menos estacional", explica Bedford, coautor del estudio que publica la revista Public Library of Science Pathogens. Él y sus colegas pusieron a prueba esta hipótesis analizando las secuencias genéticas de virus de gripe A (H3N2) recolectados de pacientes de todo el mundo entre 1988 y 2009, y construyendo un "árbol genealógico" que muestra las relaciones entre los virus.  Y comprobaron que, en lugar de morir al término de una temporada de gripe, muchas cepas del virus simplemente se trasladan a ambientes más favorables.

Los resultados tienen implicaciones para los esfuerzos de salud pública apuntados a combatir la enfermedad. Por ejemplo el nuevo conocimiento de que la gripe migra fuera de EEUU sugiere la conveniencia de una mayor cautela en el uso de fármacos antivirales que pueden promover el desarrollo de cepas resistentes a esos fármacos. Si, como se pensaba antes, estas cepas murieran al término de la estación, no serían un problema, pero su capacidad recién descubierta de sobrevivir y circular significa que las cepas resistentes a los medicamentos pueden propagarse desde Estados Unidos a todo el mundo. Por otra parte, estas conclusiones también significan que los programas de vacunación fuera de China y del sudeste de Asia pueden ser eficaces para disminuir la propagación de la gripe.

Los investigadores han comprobado también que América del Sur recibe casi toda su gripe desde América del Norte. ?Esto indicaría que, en lugar de dar en América del Sur la misma vacuna que se distribuye en todo el mundo, se podría producir de manera preferente vacunas de las cepas que estuvieron circulando en América del Norte en la temporada anterior. A medida que recolectamos más datos de otras regiones, esto podría hacerse para todo el mundo?, sugiere Bedford.

Etiquetas: virus

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