Hipocondría extrema

hipocondriaAunque la hipocondría se considera un problema psicológico leve, cuando es exacerbada puede acabar originando dolencias más serias dentro de lo que los expertos llaman trastornos ficticios. Entre los más extremos destacan el síndrome de Munchhausen, Münchhausen por poderes y el síndrome de Cotard.

Síndrome de Münchhausen. Se trata de una simulación repetida de dolencias, desde infartos a fiebres exóticas. Debe su nombre al barón de Münchhausen, militar alemán del siglo XVIII dado a exagerar y contar historias fantásticas. El afectado se hace el enfermo para llamar la atención de familiares y médicos, y vaga de un hospital a otro en busca de cuidados. Aunque la simulación es consciente -suele tratarse de sujetos inteligentes e informados-, la causa del engaño no está clara y requiere tratamiento psicológico.

Münchhausen por poderes. Aparece cuando los padres -normalmente, la madre-, hacen fingir enfermedades a su hijo -o al niño a su cargo- para obtener atención médica. Algunos progenitores llegan a añadir sangre a las muestras de orina, dejan de alimentar al niño o le administran fármacos para que los síntomas parezcan los de la dolencia que quieren simular. Luego se muestran colaboradores con los médicos. Además de trastorno psicológico, es una forma de abuso infantil.

Síndrome de Cotard. También llamado delirio de negación o nihilista, se caracteriza porque el afectado cree que ha muerto, que sus órganos o intestinos no funcionan o que su corazón no late. A veces aparecen alucinaciones olfativas -olor a carne putrefacta- y cenestésicas -siente que los gusanos lo devoran-. El nombre viene del neurólogo francés del siglo XIX Jules Cotard, que describió el síndrome a partir del caso de una mujer de 43 años que creía que no tenía cerebro ni nervios ni tórax, y que estaba formada sólo por piel y huesos.

Etiquetas: enfermedadespsicologíasalud

Continúa leyendo

COMENTARIOS