El tamaño del cerebro importa: ellos, ellas y el cuerpo calloso

El cuerpo calloso es una estructura que une los dos hemisferios cerebrales y permite la comunicación de información entre ellos. Está formada por un gran número de fibras nerviosas que ayudan al cerebro a coordinar las funciones mentales que están distribuidas en ambos lados.  

 

Hasta ahora se ha dicho que el tamaño del cuerpo calloso era diferente entre hombres y mujeres, generalmente mayor en ellas. Otra de las cosas que se saben es que el tamaño del cerebro también es diferente, en este caso, generalmente mayor en ellos. Lo que se preguntan los científicos es si las diferencias encontradas en el tamaño del cuerpo calloso dependen de las diferencias en el tamaño total del cerebro o  realmente se dan únicamente en base al género.

 

Pues bien, esta pregunta comienza a tener sus primeras respuestas. Así lo han descrito Eileen Luders y sus colaboradores de la UCLA School of Medicine en Los Ángeles (EE.UU.) en la revista Neuroimage. En su estudio, compararon las dimensiones del cuerpo calloso de 24 hombres y 24 mujeres que no diferían en el tamaño cerebral total. También compararon a 24 hombres con el cerebro extremadamente grande y los compararon con 24 mujeres con el cerebro extremadamente pequeño para valorar si los posibles efectos de la variable género dependerían del grado de diferencia en el tamaño cerebral entre las dos muestras.

 

Los resultados mostraron que el tamaño del cuerpo calloso de los varones era siempre mayor, y que  esta diferencia estaba determinada por la diferencia en el tamaño global del cerebro. Así, cuanto mayor es la diferencia en tamaño del cerebro entre hombres y mujeres, mayor es la diferencia entre sus cuerpos callosos. Cuando el tamaño del cerebro de ellos y ellas era idéntico, no se encontraban esas diferencias  anatómicas en el cuerpo calloso.

 

Y ahora nos preguntamos… ¿somos iguales también a nivel de rendimiento cognitivo? ¿Se nos dan igual de bien las mismas cosas? ¿Serán ellos mejores en las capacidades perceptivas? ¿Y ellas en las habilidades lingüísticas? Y lo más importante, de ser así ¿se puede cambiar eso? Por si acaso, no dejes de intentarlo. Entrena tu cerebro, sea del tamaño que sea.

 

Marisa Fernández, Neuropsicóloga Senior, Unobrain.

 

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