El deporte se convierte mejor en hábito si mejora tu cerebro

Ya son muchos los estudios científicos que han demostrado que el ejercicio físico es un importante potenciador del rendimiento cognitivo y que bien practicado, posee la cualidad de proteger nuestros cerebros del envejecimiento.

 

Una de las claves de la práctica deportiva para facilitar la aparición de sus beneficios potenciales es la regularidad. Y todos sabemos lo duro y difícil que es mantener el hábito del deporte a pesar de la falta de tiempo, el trabajo, los niños, las inclemencias del tiempo y otras mil excusas que encontramos para no ir al gimnasio, a correr o no coger la bicicleta.

 

Pues bien, un bonito estudio realizado por investigadores de la University of British Columbia (2014) ha encontrado algo que puede explicar por qué algunas personas dejan de practicar ejercicio físico de un tiempo a otro, volviendo a sus estilos de vida sedentarios.

 

En su experimento participaron 125 mujeres de edades comprendidas entre los 65 y los 75 años de edad. Todas participaron en un programa de entrenamiento físico durante 12 meses, y se les evaluaron las funciones ejecutivas con el test de Stroop (una prueba de inhibición frecuentemente utilizada en investigación) al comienzo y al final del programa de entrenamiento físico.

 

Durante el año siguiente, se les preguntó de forma mensual cuánto y qué tipo de ejercicio físico practicaron.
Los resultados del estudio mostraron que con el tiempo, se produjo un descenso en la práctica de ejercicio físico en las mujeres. No obstante, aquellas mujeres que mejoraron más sus puntuaciones en el test de funciones ejecutivas (Stroop) durante el programa de ejercicio físico mantuvieron el hábito deportivo durante más tiempo que las que mejoraron menos en lo cognitivo.

 

Los autores concluyen que la mejora de las funciones ejecutivas en las mujeres mayores jugaría un papel importante a la hora de establecer el ejercicio físico como un hábito en su vida.

 


Y es que según los teóricos, para mantener un hábito saludable hace falta poseer unas buenas funciones ejecutivas. Existe entonces aquí una relación que se retroalimenta: practicar ejercicio físico es necesario para un buen rendimiento cognitivo y un buen funcionamiento cognitivo es necesario para mantener esa práctica deportiva como hábito saludable en el tiempo. No dejes de entrenar tu mente y tu cuerpo, y completo te lo agradecerá.

 

Marisa Fernández, Neuropsicóloga Senior, Unobrain

 

Etiquetas: cerebrodeportesalud

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