Ejercicio mental por ordenador y realidad virtual: ¿frenan el deterioro?

Tenemos claro que envejecer es algo que no podemos evitar.

Aunque algunos de esos cambios asociados a la edad entran dentro de lo normal, otros van un poco más allá y componen lo que se llama el deterioro cognitivo leve. Y en un porcentaje importante de casos, puede producirse un deterioro más importante que afecta significativamente a nuestro día a día y se encuadra dentro de alguna enfermedad degenerativa como la enfermedad de alzhéimer.

 

El razonamiento nos lleva a pensar que ante esta situación es preciso buscar formas de intervención que ayuden a los afectados a frenar el ritmo de ese deterioro y mantener sus capacidades lo mejor posible. En los últimos años se ha observado un incremento de los estudios que han investigado el poder del entrenamiento cognitivo a través de nuevas tecnologías, utilizando el ordenador o las técnicas de realidad virtual. Un artículo reciente publicado en la revista The American Journal of Geriatric Psychiatry (2015) ha revisado un total de 16 de esos trabajos con el objetivo de valorar la eficacia de este tipo de intervenciones con personas mayores.

 

Los resultados de este trabajo, aunque con limitaciones debido al bajo número de investigaciones aún disponibles, es esperanzador. Hanna Coyle y sus colaboradoras, escriben que de forma general, la atención, las funciones ejecutivas y la memoria son las áreas que más beneficios obtienen del entrenamiento. Además, este tipo de programas consigue otros efectos, como reducir la sintomatología depresiva y de ansiedad, y hace que los usuarios crean que usan mejor las estrategias de memoria.

 

De forma interesante, la duración de los entrenamientos no fue una variable que mediara su eficacia, con lo que parece que, aunque el tiempo de entrenamiento sea poco, las mejoras en el funcionamiento cognitivo se dan. Y lo que es aún mejor, los resultados apuntan en la dirección de un mantenimiento a largo plazo de los beneficios.

 

Aunque las autoras del artículo insisten en la necesidad de realizar más estudios en este campo que permitan confirmar sus hallazgos, parece que mantener el cerebro en forma podría merecer la pena tanto en personas sanas como en las que tienen algún tipo de deterioro. Desde luego no perdemos nada por intentarlo.

 

Marisa Fernández, Neuropsicóloga Senior, Unobrain

Etiquetas: cerebropsicologíasalud

Continúa leyendo

CONTENIDOS SIMILARES

COMENTARIOS