Cuidadores estresados: factores de riesgo de deterioro cognitivo

El cuidado de un enfermo crónico, como puede ser un enfermo de Alzheimer, requiere de un gran esfuerzo por parte del que llamamos su ‘cuidador principal’. En España, el perfil más frecuente de cuidador  es una mujer, de mediana edad y que tiene vinculación familiar con el enfermo, siendo generalmente su hija o su esposa. Estas personas dedican una gran cantidad de horas diarias al cuidado y supervisión del enfermo sin encontrar, en muchas ocasiones, suficientes momentos de descanso para recuperarse de esta situación de estrés crónico. En algunos estudios se ha planteado que este estrés crónico del cuidador es un factor de riesgo para el desarrollo de un declive cognitivo e incluso una demencia.

 

Parece que es hora de cuidar al cuidador principal… ofreciéndole, por ejemplo, formas de entrenar sus funciones mentales, que aumenten sus recursos cognitivos, o enseñándoles formas de control del estrés. Pero analicemos por qué.

 

No todos los cuidadores estresados tienen este riesgo y los investigadores siguen buscando las variables que puedan intervenir en esta relación. El denominado síndrome metabólico o síndrome de resistencia a la insulina, podría tener un papel importante en esa relación entre el estrés y la posibilidad de desarrollar trastornos cognitivos en los cuidadores de enfermos crónicos. Dentro de este síndrome se incluyen factores como la hipertensión arterial, niveles elevados de azúcar en sangre, bajo nivel de colesterol ‘bueno’, altos niveles de triglicéridos en sangre y un exceso de grasa en la zona de la cintura, los cuales se sabe que nos ponen en riesgo de desarrollar enfermedades cardiacas. Además ahora parece que, en algunos casos, también pueden favorecer el desarrollo de problemas de cognición en condiciones de estrés crónico.

 

Un estudio publicado recientemente en Open Journal of Medical Psychology (2013) examina la relación entre el ser cuidador, la percepción subjetiva de problemas cognitivos y un índice de síndrome metabólico compuesto por diversas medidas como la presión sistólica o la medida de la cintura entre otras. A todos los participantes se les realizó un seguimiento durante ocho años, que mostró inicialmente que aquellos con mayor índice de síndrome metabólico presentaban también mayores quejas respecto de su funcionamiento cognitivo. Aunque según los análisis, el hecho de cuidar de un enfermo crónico no se asociaba directamente con una mayor sensación de pérdida de funciones mentales, el estrés asociado al ser cuidador moderó la relación encontrada entre el índice de síndrome metabólico y las quejas cognitivas ocho años más tarde.

Marisa Fernández, Neuropsicóloga Senior, Unobrain

 

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