¿Cómo afecta dormir mal a nuestra capacidad para aprender?

Identifican qué área del cerebro se ve afectada y de qué forma por una mala calidad de sueño.

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La mayoría de nosotros sabemos que una noche de sueño reparador es clave para la felicidad y la productividad, y que a la inversa, esto es, una noche de insomnio o de dormir pocas horas, puede tener efectos negativos en nuestro rendimiento durante el día. Ahora, un estudio desarrollado por investigadores de la Universidad de Zúrich y del Instituto Federal Suizo de Tecnología en Zurich (Suiza), ha descubierto precisamente cómo puede verse afectada el área del cerebro responsable de aprender nuevas habilidades por dormir mal.

 

Los expertos se propusieron examinar el efecto de una fase de sueño profundo perturbado en la capacidad del cerebro, concretamente de la corteza motora, para aprender cosas nuevas. Así, contaron con la participación de 6 mujeres y 7 hombres a quienes se les pidió realizar tareas motoras durante el día siguiente a una noche de sueño ininterrumpida y después de una noche durante la que la fase de sueño profundo había sido alterada.

 

Usando un electroencefalograma, los investigadores monitorearon la actividad cerebral de los participantes mientras dormían. El primer día del experimento en el que los participantes tuvieron que aprender una serie de movimientos con las manos, los participantes pudieron dormir sin molestias. En la segunda noche, sin embargo, los expertos manipularon la calidad del sueño de los participantes, enfocándose en la corteza motora e interrumpiendo su sueño profundo. A continuación, evaluaron la capacidad de los participantes para aprender nuevos movimientos. Por la mañana, el rendimiento de aprendizaje de los sujetos fue el más alto, como se esperaba. Sin embargo, a medida que avanzaba el día, cometían cada vez más y más errores. Algo que también se esperaba.

 

Nuevamente, tras una noche de sueño reparador, la eficiencia de aprendizaje de los participantes aumentó de nuevo. Tras otra noche de sueño interrumpido, su eficiencia de aprendizaje no solo no mejoró sino que a la mañana siguiente, el rendimiento de los participantes fue tan bajo como en la noche del día anterior.

 

La razón por la que esto ocurre, según los autores, es que al interrumpir el sueño profundo, las sinapsis de las neuronas no "descansan" como lo harían normalmente durante el sueño reparador. Sin este período de restauración nocturna, las sinapsis permanecen muy excitadas durante demasiado tiempo, algo que inhibe la neuroplasticidad, y redunda en que aprender cosas nuevas ya no es posible.

"En la región fuertemente excitada del cerebro, la eficiencia del aprendizaje estaba saturada y ya no podía cambiarse, lo que
inhibía el aprendizaje de las habilidades motoras", explica Nicole Wenderoth, líder del trabajo.

 

Para confirmar que estaban alterando el área del cerebro derecho responsable del sueño profundo, los investigadores repitieron el experimento asignando la misma tarea pero manipulando una región diferente del cerebro. No se produjo ningún cambio en el desempeño de los participantes. Se trata de la primera vez que un estudio demuestra la relación causal entre el sueño profundo y la eficiencia del aprendizaje.

 

El estudio ha sido publicado en la revista Nature Communications.

 

Fuente: 'Deep sleep maintains learning efficiency of the human brain' Article :15405 (2017) doi:10.1038/ncomms15405. Nature Communications. University of Zurich (UZH) and the Swiss Federal Institute of Technology (ETH) in Zurich.

 

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