Rey visigodo, una profesión de alto riesgo

De la treintena de monarcas visigodos, al menos una tercera parte murieron asesinados. Fue el caso, entre otros, de Ataúlfo, Turismundo, Teodorico II, Amalarico, Teudis, Agila o Sisebuto. Los magnicidios eran una forma de hacerse con el poder que estuvo presente durante toda la época visigoda. Respondían a conspiraciones cortesanas, a luchas entre facciones rivales o incluso a venganzas familiares, que debilitaron de forma muy grave al reino visigodo.

Si bien no podemos considerarlo propiamente como un regicidio, una de estas luchas entre facciones se produjo en la batalla del Guadalete. La derrota del rey Rodrigo a manos de los musulmanes estuvo, en buena medida, determinada por la traición que, en el campo de batalla, protagonizaron los llamados witizanos –partidarios de Witiza, antecesor de Rodrigo en el trono de Toledo–, dirigidos por el obispo don Opas, que quedó en los cronicones medievales como prototipo de traidor.

Más información sobre el tema en el artículo Una historia de traición y sangre, escrito por José Calvo Poyato. Aparece en el último monográfico de Muy Historia, dedicado a los magnicidios, atentados y crímenes políticos que han cambiado el curso de la historia.


Etiquetas: Visigodoshistoria

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