Para los neandertales, el incesto no era tabú

Sobre las relaciones sociales del pueblo neandertal, vamos conociendo más gracias a los yacimientos siberianos.

La cueva de Denisova, en las montañas Altái, no solo es famosa porque se encontró un nuevo tipo de homínido que todavía no ha sido clasificado –los denisovanos–, sino que también alberga restos de neandertales. En 2010 se recuperó un hueso del pie de una mujer de unos 50.000 años. Gracias al ADN extraído de esta pieza se ha podido secuenciar por primera vez el genoma de un neandertal.

 

El análisis desveló que sus padres estaban íntimamente emparentados. Pudieron ser hermanastros de madre, primos hermanos, tío y sobrina, o incluso abuelo y nieta –o sus variantes tía-sobrino, abuela-nieto–. El estudio genético sugiere que la endogamia era mucho más frecuente entre ellos que en humanos modernos, quizá debido al condicionamiento demográfico. Seguramente aquellos neandertales vivían en grupos pequeños y la elección de pareja era muy limitada. Así pues, desde su óptica y por necesidad, las relaciones incestuosas no serían tabú.

 

Más información en el dossier Últimos enigmas de los neandertales. La otra humanidad, escrito por Mario García Bartual. Puedes leerlo en el número 410 de Muy Interesante.

 

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Etiquetas: curiosidadeshistorianeandertalprehistoria

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