Museos de Historia Natural: una colección de maravillas

museo-ciencias-naturalesA finales del siglo XVI, el extraordinario gabinete de curiosidades del italiano Ulises Aldrovandi se había convertido, en sus propias palabras, en "un microcosmos de la naturaleza". A lo largo de su vida, este filósofo boloñés había atesorado unas 18.000 piezas, entre ellas una amplia variedad de especímenes animales, así como una impactante colección de 7.000 plantas desecadas que, en parte, aún es posible ver en el Museo del Palazzo Poggi, en la capital de la región de Emilia-Romaña.

El célebre Carlos Linneo, que en el siglo XVIII fundó la taxonomía tal como la entendemos hoy, consideraba que Aldrovandi había establecido los principios de la moderna Historia natural. En la actualidad, muchos expertos señalan que aquella "sala de las maravillas", al igual que otras que existieron durante el Renacimiento, fue la precursora de los museos de ciencias naturales, cuyos fondos constituyen una herramienta clave para educadores e investigadores. En España, el primero fue impulsado por Fernando VI, a instancias de Antonio de Ulloa en 1752, aunque no llego a abrirse al público.

Las colecciones de animales disecados que albergan estos museos suponen casi la única oportunidad de contemplar especies ya extintas. Es el caso del león del Atlas, Panthera leo leo, cuyo último ejemplar en libertad fue abatido en el norte de África en el primer tercio del siglo pasado.


Más información y fotografías espectaculares en el reportaje De museo, naturalmente, escrito por Abraham Alonso, en el número 377 de Muy Interesante.

Si quieres conseguir este ejemplar, solicítalo a suscripciones@gyj.es o descárgatelo a través de la aplicación de iPad en la App Store. También puedes comprarlo a través de Zinio o de Kiosko y Más.

Y si deseas recibir cada mes la revista Muy Interesante en tu buzón, entra en nuestro espacio de Suscripciones.

 

Etiquetas: naturaleza

Continúa leyendo

CONTENIDOS SIMILARES

COMENTARIOS

También te puede interesar