Las misiones más sucias de la Guerra Fría

Este agosto se cumplen 70 años del final de la II Guerra Mundial y del inicio del posterior conflicto que dividió al mundo en dos bloques.

La trascendencia de este enfrentamiento crece a medida que se desvelan sus secretos, incluidos algunos de los papeles relativos a operaciones ocultas.

 

La CIA contra el PCI. La agencia estadounidense se aplicó a fondo para impedir el triunfo casi seguro del Partido Comunista Italiano en las elecciones de 1948. El agente James Angleton se ocupó del caso a base de inyectar dinero a los partidos anticomunistas, al Vaticano e incluso a la mafia. La inflada campaña de la derecha consiguió el triunfo del Partido Demócrata-Cristiano.

 

El KGB contra los rebeldes. El servicio secreto soviético ayudó a aplastar la rebelión húngara de 1956 y la Primavera de Praga de 1968. Fue el verdadero poder detrás de otros partidos comunistas e hizo lo que pudo para detener el movimiento polaco Solidaridad en los 80.

 

Caso de Indonesia. Más de un millón de militantes comunistas y otros civiles fueron asesinados por orden del general Suharto entre 1965 y 1967, bajo los auspicios de la CIA.

 

Proyecto Iceworm. En 1959, EE. UU. construyó una base subterránea en Groenlandia destinada al almacenamiento de misiles nucleares, que solo fue dada a conocer en 2012.

 

Operación MK-Ultra. Experimentación llevada a cabo por la CIA en seres humanos, incluidos ciudadanos norteamericanos, para probar drogas y métodos de tortura e interrogatorio. Fue llevada a cabo entre 1953 y 1974, a menudo en el Área 51, en el desierto de Nevada, zona de alto secreto.

 

Operación Paperclip. Había que aprovechar a los científicos de la Alemania nazi que formaron parte del proyecto Armas Maravillosas del Tercer Reich, que abarcaba armas químicas, cohetes y experimentación médica. Para llevarlos a Estados Unidos excusados de cualquier culpa se montó la Operación Paperclip a partir de 1945.

 

Proyecto Venona. Los servicios secretos estadounidenses interceptaron y descifraron al menos 3.000 mensajes secretos soviéticos entre 1943 y 1980. Algunos de ellos describían sofisticadas armas que, dibujadas por los ilustradores de la CIA, dieron sus buenos sustos. Ninguna de las armas ilustradas llegó a fabricarse.

 

Más información sobre el tema en el reportaje Lo más caliente de la Guerra Fría, escrito por Miguel Mañueco. Puedes leerlo en el número 411 de Muy Interesante.

 

Si quieres conseguir este ejemplar, solicítalo a suscripciones@gyj.es o descárgatelo a través de la aplicación de iPad en la App Store. También puedes comprarlo a través de Zinio o de Kiosko y Más.

 

Y si deseas recibir cada mes la revista Muy Interesante en tu buzón, entra en nuestro espacio de Suscripciones.

 

Etiquetas: curiosidades históricashistoria

Continúa leyendo

CONTENIDOS SIMILARES

COMENTARIOS

También te puede interesar