Juego sucio en el laboratorio

En el mundillo científico no es fácil conseguir resultados brillantes y en un tiempo récord. De ahí que algunos investigadores decidan tomar atajos poco éticos para hacerse con prestigio, fama y dinero.

 

Y es que al igual que ocurre en otras profesiones, los celos profesionales y las malas artes para alcanzar el éxito y el reconocimiento de los colegas están a la orden del día entre quienes se dedican a la ciencia y la investigación.

 

Así, los paleontólogos Edward Drinker Cope y Othniel Charles Marsh, que vivieron en el siglo XIX un agrio enfrentamiento, no dudaron en recurrir a sobornos, robos y destrucción de huesos para hundir al rival. Su famosa enemistad, bautizada como la guerra de los huesos, solo pudo terminar de una manera para ambos: fortuna y prestigio social destruidos.

 


También en física se cometen atropellos. Uno de los más sonados fue el sufrido por el italiano Oreste Piccioni. En 1954, este investigador presentó los detalles técnicos de un estudio para encontrar el antiprotón utilizando el Bevatron, el acelerador de partículas del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley, en EE. UU.

 

Varios años después, descubrió que dos de sus colegas, Emilio Segrè y Owen Chamberlain, habían hecho el experimento sin decírselo, confirmando la existencia de la antipartícula.

 

En 1959, el comité del Premio Nobel otorgó a ambos científicos un galardón por el hallazgo, mientras que su trabajo no fue reconocido.

 


El caso es que más allá del laboratorio, los entresijos científicos pueden mezclarse con la vida privada. Un ejemplo fue la pareja formada por la microbióloga Lynn Margulis (1938-2011) y un joven y prometedor astrónomo llamado Carl Sagan (1934-1996). Este obligó a su esposa a posponer su carrera científica para cuidarlo mientras él terminaba su tesis doctoral y obtenía un puesto estable como investigador.

 

Más información sobre el tema en el reportaje Juego sucio en el laboratorio, en el número 398 de Muy Interesante, escrito por Miguel Ángel Sabadell.

 

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Etiquetas: cienciacientíficos

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