Eduardo VIII: una renuncia por amor

enrique-viii"Estoy decidido a casarme con Mrs. Simpson y a marcharme". Sin asomo de duda, Eduardo VIII de Inglaterra pronunció estas palabras y abdicó el 11 de diciembre de 1936, tras diez meses de reinado -había subido al trono el 20 de enero de ese mismo año al morir su padre, Jorge V-. La razón del abandono, que causó un gran escándalo, fue su amor por Wallis Simpson, una estadounidense dos veces divorciada a quien el 3 de junio de 1937 convirtió en su esposa.

La boda se celebró pese al rechazo de la familia real, que no acudió, del gobierno británico y de la Iglesia anglicana. Tras la renuncia, le sucedió su hermano Jorge VI. Wallis y Eduardo, nombrado duque de Windsor, pasaron el resto de sus días exiliados en Francia, viajando y alternando con la jet-set.

 

Otras abdicaciones que marcaron historia en el artículo ¡Ahí os quedáis, súbditos!, en el número 377 de MUY INTERESANTE, escrito por José Ángel Martos.

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