Daniel H. Wilson nos previene contra la tostadora asesina

robot-cocinaEn un futuro no muy distante, la tecnología se volverá en contra de la humanidad. El ataque insidioso de los ordenadores, la venganza ciega de la tostadora en la cocina o el móvil en el bolsillo... La guerra de la máquina contra el hombre, sutil e irritante al principio, adquirirá proporciones épicas con un desenlace inesperado. Eso es lo que sucede en la novela Robopocalipsis, de Daniel H. Wilson, última variante de un tema ya clásico en la historia de la ciencia ficción.

No obstante, en este caso, la ficción está cimentada en cierta forma en la realidad, ya que el autor, de 34 años, tiene un doctorado en Robótica por la Universidad Carnegie Mellon de Pittsburgh, en Pensilvania. Antes de que Wilson terminara el manuscrito, Steven Spielberg compró los derechos para hacer la película, cuyo estreno mundial está previsto para julio de 2013. El escritor habló con Muy desde su casa en Portland (Oregón).

Muy Interesante: Asumo que sus androides se basan en tecnologías reales. ¿Como doctor en Robótica, qué aspectos de esta ciencia incorporó a la novela?

Wilson: La trama empieza en un futuro cercano, por lo que todos los ingenios mecánicos resultan muy familiares. Por ejemplo, hay coches que son capaces de arrancar de forma autónoma y conducirse solos. O humanoides como el japonés Asimo. Es robótica conocida, basada en prototipos verdaderos. A lo largo del libro, las máquinas evolucionan hacia nuevos modelos que todavía no existen, pero que podrían ser reales si los robots desarrollaran una actitud hostil hacia los humanos. He incorporado elementos de la biomimética, el área que investiga los movimientos de los animales -de los seres vivos en general- y la posibilidad de aplicarlos a los robots. Por ejemplo, se trata de poner una cucaracha sobre una cinta rodante y estudiar exactamente cómo se mueven sus patas. A partir de los algoritmos matemáticos que explican su funcionamiento, se pueden construir máquinas que usan esos mismos principios para reptar como una serpiente, volar como un pájaro o caminar sobre el lecho marino como un cangrejo. En la imaginación de la gente, los robots se mueven de forma sincopada, con pasos cortos y movimientos lentos y rígidos. Pero en el libro me he permitido suponer que son seres capaces de estudiar a los organismos vivos e imitarlos. La novela juega con esta idea del límite entre lo que es realmente estar vivo o no estarlo, y que los robots de alguna forma representan.


Puedes leer la entrevista completa a Daniel H. Wilson, realizada por Ángela Posada-Swafford, en el número 379 de Muy Interesante.

Si quieres conseguir este ejemplar, solicítalo a suscripciones@gyj.es o descárgatelo a través de la aplicación de iPad en la App Store. También puedes comprarlo a través de Zinio o de Kiosko y Más.

Y si deseas recibir cada mes la revista Muy Interesante en tu buzón, entra en nuestro espacio de Suscripciones.

 

Etiquetas: robots

Continúa leyendo

CONTENIDOS SIMILARES

COMENTARIOS

También te puede interesar