Cuidado con los vampiros emocionales

 

envidiaCuando oyes de un conocido: "No lo digo para criticarte", puede significar que en el fondo su intención sea despellejarte y, de paso, hundirte en la miseria. No importa que tu éxito sea fruto del trabajo o de tu talento. El celoso enfermizo tratará de destruirte a través de la descalificación y la calumnia. Napoleón Bonaparte dijo que la envidia es una declaración de inferioridad. Sin embargo, al igual que ocurre con el estúpido, el envidioso puede ser un enemigo muy peligroso. El motor que le mueve es un irrefrenable deseo de destruir al que ha logrado el triunfo y la excelencia.

No todos se ajustan a un mismo patrón. Entre las personas tóxicas, los hay arrogantes que nos restriegan su supuesta superioridad, hostiles que maltratan verbalmente, déspotas que nos anulan en el trabajo, psicóticos que nos ponen en peligro o neuróticos que nos arruinan la vida. Aunque presentan diferentes perfiles psicológicos, todos tienen dos características comunes: son manipuladores e intratables. Solo la experiencia hace que algunas personas puedan detectarlos a tiempo y evitar así el contacto con ellos. Los psicólogos y psiquiatras dicen que son genuinos vampiros que se alimentan de las energías de otras personas.
Más información sobre el tema en el artículo El arte de tratar con gente tóxica, en el número 376 de Muy Interesante, escrito por Fernando Cohnen.

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Etiquetas: envidiapsicología

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