Cuatro bombas H caen sobre Palomares

El 17 de enero de 1966, el choque de dos aviones de EE. UU. sobre esta localidad de Almería ocasionó un grave incidente nuclear. Nos lo cuenta Ramón Núñez.

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En la etapa más caliente de la Guerra Fría, tras la crisis de los misiles en Cuba, EE. UU. mantenía permanentemente en vuelo entre una y dos docenas de bombarderos estratégicos B-52. Una de las rutas que seguían, la que enlazaba Carolina del Norte con el Mediterráneo, pasaba en su viaje de retorno sobre Palomares, un pueblo de pescadores en el municipio almeriense de Cuevas del Almanzora. En aquella zona del espacio aéreo, las aeronaves realizaban de forma rutinaria una maniobra de abastecimiento de combustible en el aire. En la mañana del 17 de enero de 1966, un B-52 cargado con cuatro bombas H procedente de la frontera turco-soviética chocó a 31.000 pies de altura con el avión cisterna, un KC-135 que había despegado de la base de Morón, en Sevilla.

Tras la colisión, en la que ambos aparatos quedaron destruidos, tres de las cargas nucleares que acarreaba el bombardero cayeron en los alrededores de Palomares. La cuarta lo hizo en el mar, a ocho kilómetros de la costa. Estos artefactos de ochocientos kilos no llevaban los detonadores activados, así que no se produjo una explosión atómica. No obstante, no funcionaron los paracaídas de dos de ellas, por lo que, cuando alcanzaron el suelo, se deshicieron en pedazos.

Los impactos dejaron sendos cráteres, en un solar del pueblo y en una colina cercana, y dispersaron restos de plutonio, uranio y tritio en una zona de 226 hectáreas, que afectaron a zonas residenciales, cultivos agrícolas y bosques. Unas 1.400 personas, entre ellas setecientos aviadores y científicos estadounidenses, trabajaron en las primeras labores de limpieza. Para ello, recogieron 5 centímetros de tierra de 25.000 metros cuadrados de suelo, y la confinaron en 4.810 barriles, que se enviaron a EE. UU. Pero aún quedaba en el entorno una cantidad difícil de calcular, pero importante, de óxido de plutonio radiactivo.

Más información en la sección Días contados, escrita por Ramón Núñez. Puedes leerla en el número 416 de Muy Interesante.

Etiquetas: Españahistoria

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