Cómo se podría reconstruir la civilización, según Lewis Dartnell

Supongamos que una pandemia supervirulenta o una guerra nuclear han devastado el mundo tal como lo conocemos y los escasos supervivientes tienen que reconstruir la civilización a partir de cero.

 

Después de hacer acopio de los pocos víveres y otros útiles que se hubieran salvado de la hecatombe, ¿cómo podrían empezar a producir los elementos esenciales sobre los que se sustenta la sociedad? ¿Serían capaces de cultivar vegetales, generar electricidad, extraer metales de las rocas o fabricar cristal para las ventanas? ¿Por dónde tendrían que comenzar la reconstrucción? De todo eso se ocupa el astrobiólogo, escritor y divulgador Lewis Dartnell en Abrir en caso de apocalipsis. Titulado en inglés The Knowledge (El conocimiento), es un manual imprescindible y muy entretenido que tal vez (¡ojalá no!) debamos manejar en algún momento.

 

-¿De verdad piensa que el mundo está a punto de derrumbarse? Si es así, ¿cómo?

 

¡Bueno, para ser sincero, no! En mi libro manejo la hipótesis de una catástrofe planetaria como punto de partida para un experimento teórico: ¿qué conocimientos científicos y tecnológicos serían cruciales para reconstruir la civilización desde lo más básico? Me planteo cómo funciona el mundo y cómo se ha desarrollado para llegar a ser lo que es; y trato de averiguar los mecanismos e inventos –que damos por hechos, pero que no se hacen solos– que sostienen nuestro estilo de vida.

 

Dicho esto, no hay que olvidar que nuestra cultura supertecnológica no es invulnerable. De hecho, en el pasado hemos visto hundirse unas cuantas grandes civilizaciones. En todo caso, si se diera hoy una hecatombe,la causa más probable sería una pandemia global, si tenemos en cuenta la superpoblación urbana y la facilidad de transmisión de virus a través de los vuelos oceánicos. Pero el libro se ocupa del día después, sea cual sea la causa de la catástrofe: un asteroide, una guerra nuclear, una erupción de viento solar..., ¡incluso el ataque de los zombis!

 

-¿Cuál será la primera tarea que deberán acometer los supervivientes?

 

La prioridad inmediata es asegurarse de que el agua para beber es potable y no está contaminada. Si hay una parte del conocimiento que no querríamos perder en esa hipotética hecatombe es la teoría de los gérmenes: saber que son unos pequeños organismos invisibles los que nos hacen enfermar.

 

Tenerlo en cuenta puede salvarnos de muchas enfermedades transmitidas a través del agua que han mermado a la humanidad a lo largo de la historia, como el cólera o las diarreas, y que aún hoy matan a millones de personas al año. El agua se puede desinfectar hirviéndola o mezclándola con tintura de yodo –un antiséptico– o incluso con cloro de piscinas a baja concentración.

 

Puedes leer la entrevista completa a Lewis Dartnell, realizada por Luis Otero, en el número 406 de MUY INTERESANTE

 

Si quieres conseguir este ejemplar, solicítalo a suscripciones@gyj.es o descárgatelo a través de la aplicación de iPad en la App Store. También puedes comprarlo a través de Zinio o de Kiosko y Más.

 

Y si deseas recibir cada mes la revista Muy Interesante en tu buzón, entra en nuestro espacio de Suscripciones.

Continúa leyendo

CONTENIDOS SIMILARES

COMENTARIOS

También te puede interesar