UN EMPUJÓN HISTÓRICO
Hace unos 10.000 años, el hombre modificó radicalmente su modus vivendi. Desarrolló la agricultura y la vida sedentaria y dominó la metalurgia, que aplicó a utensilios, armas y transporte (en la foto: carros con ejes metálicos, de la aldea neolítica Bampo, en China).
¡CUÁNTO HEMOS CAMBIADO!
La teoría de la evolución inició una de las grandes revoluciones científicas.
10 VISIONARIOS EN POS DE SUS IDEALES
Al igual que Emiliano Zapata y León Trotsky, otros luchadores rebeldes se opusieron al orden establecido y defendieron sus principios revolucionarios. Se convirtieron así en carismáticos líderes que cambiaron algunos capítulos de la Historia.
LAS FERIAS DE LAS NOVEDADES El desarrollo de la industrialización fue intenso y espectacular durante el XIX. En 1851 se inauguraba en Londres la primera gran Exposición Internacional (en la foto), donde todos los países exhibían orgullosos sus inventos.
QUERIDOS LECTORES
Revolución: una palabra con historia.
"Cambio violento en las instituciones políticas, económicas o sociales de una nación”. Es uno de los muchos significados, sin duda el principal, que el Diccionario de la Real Academia Española otorga al término revolución. Escarbando en sus orígenes etimológicos, resulta revelador comprobar cómo, antes de la Revolución Francesa de 1789 –en el Renacimiento o durante Gloriosa revolución inglesa de 1688–, la palabra se usaba de un modo más parecido al que hoy tiene en astronomía o mecánica, para designar las transformaciones cíclicas que implicaban un cierto retorno. Posteriormente, la noción de revolución, asociada a transformaciones políticas súbitas, radicales y sangrientas, y a las aceleraciones del tiempo histórico, se fue aplicando gradualmente procesos más lentos y largos, no siempre violentos pero igualmente indicativos de cambios profundos y duraderos: la revolución neolítica, las revoluciones científicas, la revolución de los precios del siglo XVI, la revolución sexual del XX, la de la información del XXI. De todas ellas hablamos en las páginas que siguen. Mientras tanto, la publicidad y el marketing se han apropiado definitivamente del término y lo han trivializado: la etiqueta “revolucionario” se aplica hoy a cualquier pequeño cambio, por leve o superficial que sea. Si Robespierre y Lenin levantaran la cabeza...
José Pardina, Director
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