¿De qué están hechas las barbas de las ballenas?

Durante los siglos XIX y XX las ballenas fueron acosadas hasta casi desaparecer. De ellas se aprovechaba hasta sus barbas, usadas para hacer varillas.

Algunos cetáceos, como los delfines, los cachalotes o las marsopas, poseen dientes, que usan para sujetar a sus presas. Por el contrario, en el suborden de los misticetos o ballenas barbadas, aquellos solo aparecen en la fase embrionaria. En vez de dentadura, estos animales desarrollan en su mandíbula superior una doble línea de láminas córneas con las que filtran el agua que acumulan en la boca. Así, atrapan los pequeños peces y crustáceos de los que se nutren.

Estas largas y flexibles estructuras tubulares están compuestas por capas concéntricas de queratina –una proteína filamentosa que también se encuentra en nuestras uñas y pelo– y un mineral óseo denominado hidroxiapatita. También es posible encontrar en ellas trazas de manganeso, hierro, calcio, boro y cobre. 

Algunas alcanzan grandes dimensiones. Las barbas de la ballena gris, Eschrichtius robustus, de unos 15 metros y 30 toneladas, se prolongan hasta los 50 centímetros de largo. Las de la ballena de Groenlandia, Balaena mysticetus, que posee una boca enorme y puede pesar tres veces más, llegan a medir más de 3 metros. Estas últimas, además, poseen varios cientos de ellas.

Durante los siglos XIX y XX se capturaron cientos de miles de ballenas. No en vano, estas moles vivientes son una ingente fuente de carne, grasas, ceras… A lo largo de la historia, sus huesos se han utilizado para construir herramientas, armas e incluso las estructuras de las viviendas en muchas zonas costeras en las que la madera y la piedra eran bienes escasos. En este mismo sentido, sus barbas se emplearon en gran cantidad en la fabricación de varillas –para paraguas y bastones– y en corsetería.

Imagen: Thesupermat / GNU / CC

Etiquetas: animalescuriosidades

Continúa leyendo

CONTENIDOS SIMILARES

COMENTARIOS