Una gran extinción provocó el dominio de los peces pequeños en los mares

El efecto Liliput hizo que numerosas especies fueran reduciendo su tamaño medio durante 40 millones de años tras la extinción de hace 359 millones de años.

Hace 359 millones de años se dio una extinción masiva –una de las cinco grandes extinciones que han ocurrido en el planeta– conocida como evento Hangenberg, que puso fin al periodo Devónico. En ese tiempo, el enfriamiento del clima hizo crecer los glaciares, que llegaron a alcanzar latitudes tropicales. Una de las consecuencias de ese fenómeno fue que el nivel de los mares se redujo mucho y desparecieron grandes superficies de aguas alrededor de los continentes. Con ello desapareció el 96% de las especies de vertebrados.

 

Antes de que esto ocurriera, la norma en la naturaleza era que las criaturas de gran tamaño dominaban los ecosistemas, pero después de la extinción, y durante 40 millones de años, los peces pequeños –no mayores que las actuales sardinas– se hicieron con el control de los océanos. Según este hallazgo revelado por un estudio de Lauren Sallan y Andrew Galimberti, de la Universidad de Pensilvania, los peces pequeños tendrían una ventaja adaptativa sobre los animales más grandes en los tiempos difíciles que sucedieron a la extinción.

 

En el mundo académico siempre se ha debatido sobre las razones de los cambios de tamaño en los animales. Según una teoría, conocida como la regla de Cope, el tamaño corporal de un determinado grupo de especies tiende a aumentar debido a las ventajas evolutivas que supone ser más grande, como la mayor capacidad de cazar y la menor probabilidad de ser cazado. Otra teoría sostiene que el aumento de tamaño se da cuando aumenta la concentración de oxígeno o cuando el clima es frío, pues los cuerpos grandes conservan mejor el calor que los pequeños.

 

Sin embargo, existe otra teoría, conocida como efecto Liliput, que mantiene que después de una extinción masiva se da una tendencia a disminuir de tamaño, pero hasta ahora no había muchas pruebas que dieran consistencia a esta idea a escala global, aunque sí se habían encontrado ejemplos de unas pocas especies que al vivir en islas reducían su tamaño.

 

Sallan y Galimberti han recogido datos de 1.120 fósiles de entre hace 419 y 323 millones de años , procedentes de especímenes de museos, artículos científicos, reportajes y libros. Según sus conclusiones, los vertebrados fueron aumentando de tamaño durante el Devónico (419- 359 millones de años) de acuerdo a la regla de Cope. Al final del Devónico había peces, como algunos placodermos, del tamaño de un autobús. De hecho, la mayoría de los peces medían un metro o más en esa época. Pero a partir de la extinción el tamaño corporal se redujo y continuó haciéndolo durante 40 millones de años. Y las pocas especies que crecieron tras la extinción terminaron extinguiéndose.

 

Los investigadores compararon los resultados sobre el tamaño corporal con los datos sobre la concentración de oxígeno atmosférico y temperatura media, y no encontraron correlación al respecto. Esto implica que las tendencias observadas están basadas exclusivamente en factores ecológicos: la extinción masiva de la época provocó un efecto Liliput que duró mucho tiempo, ya que los organismos pequeños tenían ventaja, pues en tiempos de escasez la mejor estrategia es reproducirse cuanto antes, lo que provoca que el tamaño evolucione para reducirse. Otra ventaja es que cuando una especie se reproduce deprisa se adapta mejor a los cambios ambientales. Esto se puede apreciar en la actualidad en plantas.

 

Tras un incendio forestal son precisamente las hierbas las que colonizan el terreno quemado, le siguen los arbustos y luego los árboles. Aunque en este caso se da solo en unas décadas, imita lo que sucede en procesos a escala global que se dan durante millones de años.

Etiquetas: invertebradosnaturalezaocéanos

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