Nepotismo y corrupción en el mundo de las hormigas

Nepotismo y corrupción en el mundo de las hormigasUn estudio de la Universidad británica de Leeds publicado en la revista PNAS acaba de echar portierra la fama de cooperadoras y ecuánimes que tenían las hormigas.

Hasta ahora se pensaba que la nutrición era el secreto de la "realeza" en estos insectos,y que el hecho de que algunas larvas consumieran ciertos alimentospermitía su desarrollo hasta convertirse en reinas. Sin embargo, BillHughes, investigador de la Universidad de Leeds (Reino Unido) acaba dedemostrar que es la genética la que manda. Según el investigador,algunos machos pasan uno o varios genes que permiten a susdescendientes convertirse en reinas reproductoras, y no en ?simplesobreras? estériles. De esta forma, estas nuevas hormigas obtienen una ventaja y "estafan a sus hermanas altruistas, que nunca tendrán la oportunidad de convertirse en reinas", puntualiza Hughes.

El problema es que si demasiadas larvas se convierten en reinas, eldesequilibrio podría ser descubierto por las hormigas trabajadoras, quepodrían ponerse en contra de sus dirigentes. Por eso, los machos queportan el "ADN real" lo diseminan por diferentes colonias, para pasarmás desapercibidos.

Según el doctor Hughes, cuando uno estudia insectos socialescomo las hormigas y las abejas "es el aspecto cooperativo de susociedad lo que primero destaca". Sin embargo, un análisis más profundopone de manifiesto que la corrupción y el egoismo están tambiénmuy presentes en sus colonias.

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