Los innumerables beneficios del “zumo de rana”

La pequeña rana mono encerada es una especie de farmacia natural que muchas etnias de Brasil ya utilizaban antes de que Occidente la descubriera…

La rana mono encerada (Phyllomedusa sauvagii) es un curioso animal que debe su nombre a la forma de moverse por su habitat arbóreo, ya que estira las patas en lugar de saltar. Este tipo de desplazamiento le da el aspecto de un minúsculo monito verde.

Otro de los aspectos más llamativos de esta rana reside en su piel brillante y rugosa, debida a una substancia cerosa producida por unas glándulas en su dorso y que la rana distribuye con sus patas a todo su cuerpo para reducir la pérdida de agua por evaporación.

Dicha sustancia, secretada por esta y otras ranas del género Phyllomedusa, contiene tal riqueza de compuestos antimicrobianos y analgésicos que llevó al descubridor de la serotonina, Vittorio Erspamer, a decir que este grupo de ranas constituyen "un enorme depósito de péptidos bioactivos".

El "zumo de rana", sin embargo, ya era conocido y usado por varios grupos étnicos en Brasil, de los cuales la etnia Katukina del estado de Acre es probablemente la más conocida. Los curanderos usan la secreción cutánea de la rana "kambô" (Phyllomedusa bicolor), que obtienen pellizcando el lomo del animal. Esta sustancia lechosa se usa para mejorar la percepción visual de los cazadores y para tratar ciertas enfermedades, ya que ayuda a las defensas del organismo.

De hecho, entre las sustancias extraídas de la secreción de estas ranas se encuentran los antimicrobianos dermaseptina y dermotoxina y los analgésicos deltorfina y dermorfina. Esta última es entre treinta y cuarenta veces más potente que la morfina.


Usos ilegales

En 2012 el New York Times reveló que la dermorfina estaba siendo usada en caballos de carrera, ya que los estimula y aumenta su resistencia al dolor. Este procedimiento, además de ilícito, es muy peligroso para la salud del animal pues, al no sentir dolor, el caballo continúa con su actividad y puede llegar a sufrir lesiones severas.

El problema radica en que, si bien hay métodos para detectar la presencia de dermorfina en los pura sangre, la estructura química de la droga puede ser modificada de forma relativamente simple reemplazando una parte de su molécula por otra similar, lo que la hace más difícil de descubrir por los laboratorios de control de dopaje.

Julio de Castro, bajo el seudónimo de Bushsnob, publica un blog donde describe sus viajes y experiencias por el mundo. 

Etiquetas: animalesmedicinaquímicasalud

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