Los cocodrilos trabajan en equipo para cazar

Según recientes estudios, los cocodrilos y sus parientes son animales de gran inteligencia capaces de adoptar conductas sofisticadas. Entre ellas, el cuidado parental avanzado de las crías, las comunicaciones complejas y el uso de herramientas para la caza. Una investigación de la New University de Knoxville (Tennessee) publicada en la revista Ethology Ecology and Evolution muestra el grado de sofisticación que alcanzan sus técnicas para cazar.


Vladimir Dinets, profesor del Departamento de Psicología de la citada Universidad estadounidense, ha descubierto que estos reptiles trabajan en equipo para conseguir sus presas. El estudio en el medio salvaje de las aptitudes depredadoras de los cocodrilos y otros parientes como aligatores y caimanes es muy complicado porque cazan mediante emboscadas, tienen metabolismos lentos y comen con menos frecuencia que los animales de sangre caliente. Por si fuera poco, son de hábitos nocturnos y su principal territorio de caza son las ciénagas y aguas pantanosas de marismas y ríos tropicales. Muchas veces son personas no especialistas quienes accidentalmente observan sus acciones predadoras, por lo que quedan en el olvido.

 

Para superar estas dificultades, Dinets recurrió a Facebook y otras redes sociales para pedir a los naturalistas aficionados que dieran cuenta de sus descubrimientos, y también consultó diarios de científicos desde el siglo XIX y él mismo llevó a cabo más de 3.000 horas de observaciones.

 

Con todo ello, llegó a la conclusión de que la coordinación y la colaboración entre los cocodrilos se daban en todos los casos registrados de asedio. En los cocodrilos y aligatores se daban estrategias altamente organizadas para acorralar a sus presas. Los cocodrilos, por ejemplo, nadan en círculo alrededor de un banco de peces y poco a poco van estrechando el círculo hasta que los peces se quedan sin espacio. Luego, por turnos, los “cocos” cortan el círculo por el centro y atrapan el pescado.

 

También los papeles se reparten en función del tamaño. Los aligatores más grandes persiguen a los peces en las partes más hondas de los lagos y les hacen dirigirse a las de poca profundidad, donde otros congéneres más pequeños y ágiles les bloquean la salida. Se dio algún caso de cocodrilos grandes de agua salada asustando a un cerdo para conducirlo al agua, donde le esperaban otros reptiles con los colmillos afilados.

 

"Todos estos datos indican que los cocodrilos deben pertenecer a un selecto club de cazadores –unas 20 especies animales, como mucho, incluyendo a los humanos–, capaces de coordinar sus acciones de forma compleja y repartirse los papeles en función de las habilidades de cada individuo. De hecho, quizá solo los humanos superen a los cocodrilos en habilidad para cazar”, afirma Dinets.

Etiquetas: animalesnaturaleza

Continúa leyendo

CONTENIDOS SIMILARES

COMENTARIOS

También te puede interesar