Las polillas halcón ralentizan su sistema nervioso para ver de noche

Según un nuevo estudio del Instituto de Tecnología de Georgia (EEUU), las polillas halcón (Manduca sexta) reducen la velocidad de su visión para conseguir captar más luz durante la noche para adaptarse a la falta de iluminación y así poder extraer el néctar de las flores mientras vuelan. Aunque a cambio pierden parte de su velocidad de reacción, les basta para seguir las oscilaciones de las flores de las que liban. Estos hallazgos podrían ser aplicados en futuras generaciones de robots voladores. Simon Sponberg, físico del Instituto de Tecnología de Georgia (EEUU), ha dirigido el estudio publicado en la revista Science

 

Ralentizar el proceso de visión es como cuando en una cámara fotográfica se aumenta el tiempo de exposición: si se deja abierto el obturador durante más tiempo se captura más luz, pero la imagen se vuelve menos clara y es más difícil grabar movimientos rápidos. Por tanto, para determinar los efectos de este proceso, los científicos efectuaron varios experimentos en los que recreaban los niveles de luz correspondientes a un amanecer temprano y a la iluminación de la luna en una noche nublada.

 

El propósito era comprobar durante cuánto tiempo la probóscide o ‘trompa’ de los insectos permanecía unida a unas flores robóticas que dispensaban néctar y que efectuaban diversos movimientos a distintas velocidades. Los científicos comprobaron que, aunque su sistema nervioso iba más despacio, esto solo era una desventaja cuando la flor se movía a una velocidad mucho mayor de la natural. Los insectos eran capaces de seguir la trayectoria de las flores que iban a hasta 20 oscilaciones por segundo, mucho más que el ratio habitual de dos oscilaciones por segundo observado en flores reales. Dado que las polillas pueden mover sus alas 25 veces por segundo, tenían que adaptarse casi en cada aleteo. 

 

Así, las polillas halcón sacrifican parte de su velocidad de visión para captar mejor la luz, pero este sacrificio no es importante porque únicamente afecta a su habilidad para rastrear movimientos que no se producen de manera natural en las flores. El estudio ha sido cofinanciado por la Air Force Office estadounidense y podría ayudar en el diseño de la próxima generación de robots voladores para que sean capaces de operar de forma eficaz en diversas condiciones de luz.

 

Etiquetas: animalesnaturaleza

Continúa leyendo

CONTENIDOS SIMILARES

COMENTARIOS

También te puede interesar