La extinción de los primates es cosa nuestra

Si no se toman medidas ahora, los humanos seremos los responsables directos de la extinción en masa de las demás especies de primates en unas pocas décadas.

Uno de los estudios más detallados realizados hasta la fecha sobre el estado de las poblaciones de primates no humanos recalca que más del 60% de las 504 especies conocidas de estos animales se encuentra seriamente amenazado. De hecho, el 75% experimenta un importante declive, una situación que probablemente empeorará en las próximas décadas.

Según el equipo internacional de científicos que ha llevado a cabo la investigación, la principal causa de este fenómeno es, sin ninguna duda, la presión humana. La construcción de presas, carreteras, las explotaciones mineras, las prospecciones en busca de petróleo y gas y la tala de amplias zonas boscosas para convertirlas en tierras de cultivo y pastos para el ganado ha reducido enormemente el hábitat de estos mamíferos. El orangután de Sumatra, por ejemplo, ha perdido el 60% del mismo en solo tres décadas. El 80% de los gibones de Hainan, endémicos de la isla homónima china, desaparecieron en menos de 50 años por idénticas causas. Hoy apenas sobreviven 20 individuos en libertad.

El trabajo, publicado en la revista Science Advances, indica, además, que el cambio climático, la transmisión de enfermedades humanas, la caza, la venta ilegal de estos animales como mascotas y la comercialización de distintas partes de su organismo para todo tipo de fines ha agravado aún más la situación.

Para llegar a estas conclusiones, los investigadores, coordinados por Alejandro Estrada, del Instituto de Biología de la Universidad Nacional Autónoma de México, y Paul A. Garber, del Departamento de Antropología de la Universidad de Illinois, han combinado los datos recabados en la Lista Roja de Especies Amenazadas que elabora la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, los recogidos en la literatura científica disponible sobre este asunto y las informaciones que elabora sobre el mismo la ONU.

Estrada, Garber y sus colaboradores señalan que los territorios ocupados por los primates, en Asia, África, Madagascar y América del Sur, coinciden con el de muchas poblaciones humanas caracterizadas por un alto nivel de pobreza, crecimiento y desigualdad. Por ello, proponen poner en marcha distintas estrategias para atender las necesidades de estas personas, controlar la natalidad, mejorar su educación y rediseñar la economía local, para que esta siga un modelo sostenible e incluya la preservación de las áreas boscosas donde viven los animales amenazados.

Imagen: Kabir Bakie vía Wikimedia / CC

Etiquetas: animalescambio climáticoextincion

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