Hay nuevas fugas radiactivas en Fukushima

fukushima

La Compañía Eléctrica de Tokio (TEPCO) comunicó ayer, 27 de agosto, que sus operarios han encontrado una nueva vía de escape del agua radiactiva almacenada en los tanques superficiales construidos alrededor de la central nuclear de Fukushima-1. Según ha explicado, sus operarios detectaron el pasado jueves un nivel de radiación de 16 milisievert por hora cerca de una válvula pluvial ubicada en la parte sur del tanque desde el que se han producido las fugas anteriores. TEPCO ya informó la semana pasada de una serie de vertidos contaminantes desde la parte noreste de este tanque, ubicado en los alrededores del reactor cuatro NHK. TEPCO ha insistido en que está investigando las causas de las fugas de agua radiactiva, pero ha advertido de que le llevará semanas. De momento, apunta como posibles causas a la corrosión de algunas piezas y del material del que están hechos los tanques.

El pasado 8 de agosto, el Ministerio de Economía, Comercio e Industria de Japón reveló que diariamente se vierten al subsuelo 1.000 toneladas de agua desde la central nuclear, de las cuales unas 300 contienen sustancias altamente radiactivas que llegan al océano Pacífico. Con el fin de frenar las fugas, TEPCO inyectó un cóctel de agentes químicos para endurecer el subsuelo y crear un muro subterráneo alrededor de los reactores nucleares uno y dos e instaló una red de tuberías para extraer las toneladas de agua radiactiva acumuladas. El 16 de agosto, la compañía eléctrica comenzó a bombear el agua radiactiva desde el subsuelo hasta la superficie, a un ritmo de 60 toneladas diarias, para almacenarla en los tanques que ha construido alrededor de la central nuclear. Sin embargo, los trabajos para la construcción de un muro subterráneo alrededor de los reactores tres y cuatro todavía están marcha, por lo que se calcula que diariamente siguen liberando unas 35 toneladas de agua radiactiva.

Por su parte, la Autoridad Reguladora de la Energía Nuclear (NRA) de Japón ha decidido elevar el nivel de alerta del uno ("anomalía") al tres ("incidente serio"), según la Escala Internacional Nuclear y de Sucesos Radiológicos (INES). Y la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) ha expresado su preocupación por las fugas de agua radiactiva en la central y ha ofrecido al Gobierno de Japón su ayuda para resolver este problema.

Los problemas en Fukushima-1 se deben al terremoto y el tsunami que el 11 de marzo de 2011 arrasaron la costa de la prefectura japonesa, dando lugar al peor accidente nuclear de la historia desde el de la central de Chernóbil, en Ucrania.

Continúa leyendo

CONTENIDOS SIMILARES

COMENTARIOS

También te puede interesar