El corazón de los osos cambia mientras hibernan

grizzly-inviernoUna investigación publicada en la revista Physiological and Biochemical Zoology revela la compleja serie de cambios que experimenta el corazón de los osos grizzly (Ursus arctos horribilis) mientras hibernan.

Normalmente, un oso grizzly hiberna entre cinco y seis meses al año. Durante ese tiempo, el ritmo de su corazón desciende de 84 latidos por minuto cuando está activo a tan sólo 19. "Si un corazón humano redujera sus pulsaciones de este modo, ocurrirían muchas cosas perjudiciales", explica Bryan Rourke, coautor del estudio. Para empezar, un latido tan lento hace que la sangre se "encharque" en las cavidades del corazón (aurículas y ventrículos). En un ser humano, el aumento de la presión haría que las cavidades se extendieran, y el músculo dilatado sería más débil y menos eficiente, llevando finalmente a un fallo cardíaco congestivo. "Los osos son capaces de evitarlo, pero hasta ahora no sabíamos cómo", añade Rourke.

Usando datos obtenidos de osos en cautividad en la Universidad Estatal de Washington con ayuda un ecocardiograma, así como analizando el tejido cardíaco de osos salvajes, los científicos descubrieron que las proteínas del corazón cambian para adecuarse al ritmo de los latidos. Las contracciones del músculo cardíaco están controladas por una proteína llamada miosina con dos variedades, alfa y beta. La versión alfa produce un latido más rápido pero más débil. "Durante la hibernación, el músculo de la aurícula izquierda del corazón de los osos produce más proteína alfa", explica Rourke. Esto hace que el latido sea más débil y evita daños en el corazón mientras la aurícula empuja al ventrículo izquierdo, una cavidad que se vuelve más rígida para evitar estirarse demasiado cuando la sangre se acumula.

Los científicos esperan que el hallazgo tenga algún día aplicación en humanos para el tratamiento de ciertas enfermedades.

Etiquetas: sangre

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