Cuervos con la inteligencia de un niño de cinco años

Los cuervos de Nueva Caledonia, Corvus moneduloides, pueden llegar a comprender cómo resolver ciertos problemas más o menos como lo haría un niño de entre cinco y siete años.

Los cuervos de Nueva Caledonia, Corvus moneduloides, pueden llegar a comprender cómo resolver ciertos problemas más o menos como lo haría un niño de entre cinco y siete años. Un grupo de investigadores coordinado por Sarah Jelbert, de la Universidad de Auckland, en Nueva Zelanda, recoge las conclusiones de un ensayo realizado con estos animales en la revista PLoS ONE.  

 

Los humanos hemos desarrollado unas habilidades cognitivas avanzadas que nos permiten comprender las relaciones causales entre distintas acciones. No obstante, no está claro hasta qué punto otros animales manifiestan esta capacidad. Para evaluar el comportamiento de los cuervos de Nueva Caledonia, los científicos plantearon un experimento que sigue el denominado dilema de Esopo. En él, es necesario dejar caer piedras en unos recipientes con agua para que el nivel de esta suba y obtener un objeto que se encuentra en el interior del envase, pero fuera del alcance del sujeto. Estos córvidos, que en anteriores pruebas ya han demostrado su perspicacia y capacidad de innovación, se cuentan entre las pocas especies que saben cómo fabricar y utilizar herramientas para conseguir sus objetivos, como palos o ganchos.

 

Tras un corto periodo de aprendizaje, varios ejemplares salvajes lograron recuperar el objeto que se había depositado en los recipientes en cuatro de las seis pruebas a las que se les sometió. Así, fueron capaces de discernir que podían conseguirlo si los depósitos estaban llenos de agua, pero no de arena y que las piedras que utilizaban para hacer subir el nivel del agua solo servían si se hundían y eran totalmente sólidas (rechazaron otras especialmente preparadas para que flotaran o que incluían oquedades). Sin embargo, no supieron como lidiar con una prueba en la que era preciso tener en cuenta el grosor del recipiente y con otra en la que este tenía forma de U, un problema que, en apariencia, violaba las reglas causales normales. Según los autores, los resultados muestran que estos cuervos poseen una capacidad de discernimiento, al menos sobre este tipo de cuestiones, similar a la de un niño de entre 5 y 7 años.

 

Etiquetas: cienciainteligencianaturaleza

Continúa leyendo

CONTENIDOS SIMILARES

COMENTARIOS

También te puede interesar