Aún hay esperanza para los tigres

En el último siglo hemos puesto contra las cuerdas a este gran felino, pero existen signos de recuperación de la especie.

El número de tigres en libertad permanece peligrosamente bajo: no llega a los 3.500 ejemplares (eran unos 100.000 a principios del siglo XX). La pérdida de hábitat y la caza ilegal amenazan el objetivo internacional de doblar la cantidad de individuos salvajes de la especie de aquí a 2022.  

Sin embargo, el año pasado, un dato vino a dar esperanzas a estos icónicos depredadores: su población en la India había crecido un 30 % desde 2010 –de 1.706 ejemplares a 2.226–, gracias a estrategias agresivas de conservación. Ahora, imágenes tomadas desde satélites han revelado que la destrucción de los bosques asiáticos donde aún resisten estos animales es menor de la esperada. 

Un trabajo recién publicado en la revista Science Advances ha recopilado las observaciones desde satélites de la disminución de masa forestal entre 2000 y 2014 en 76 regiones de China, Indonesia, la India y Rusia consideradas fundamentales para la conservación del tigre. La información reunida desvela que se ha perdido menos terreno protegido del esperado, y que los problemas graves para el hábitat del gran felino se reducen a 10 de las 76 áreas necesarias para su supervivencia. 

Big Data aplicado a la conservación

La investigación, dirigida por el conservacionista Anup R. Joshi, de la Universidad de Minnesota, ha sido posible gracias al acceso libre a la información de los satélites y al uso de Google Earth Engine, una plataforma que almacena petabytes de datos de satélite y permite que se interpreten con software de alto rendimiento. 

Los avances tecnológicos están permitiendo recopilar cantidades ingentes de información y analizarla con gran velocidad. Así, los científicos pueden ver cómo evolucionan las áreas donde vive el tigre y estimar con más precisión el número probable de ejemplares y cuáles son las zonas más amenazadas. 

Pese a los indicios favorables a la recuperación del tigre, su situación continúa siendo preocupante: la conversión de su hábitat en comunidades urbanas y cultivos (sobre todo de aceite de palma) mantiene su futuro pendiente de un hilo. 

Etiquetas: animalesbiodiversidadnaturaleza

Continúa leyendo

CONTENIDOS SIMILARES

COMENTARIOS

También te puede interesar