7 curiosidades sobre el quebrantahuesos que nos enseñó Félix Rodríguez de la Fuente

Nos hemos ido a los cuadernos del gran naturalista para descubrir un montón de datos curiosos sobre la vida del quebrantahuesos. ¡No te lo pierdas!

El quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) es una de las aves más curiosas que habitan en nuestro país, tanto por su extraño aspecto como por sus llamativos hábitos. Sin embargo, esta especie se encuentra en peligro de extinción y, aunque en los últimos años se están haciendo grandes esfuerzos por su conservación, su estado aún es crítico.

 

 Félix Rodríguez de la Fuente ya nos alertó de ello en una época en la que apenas existía conciencia ecológica, advirtiendo que la actividad humana estaba perjudicando a esta especie tan delicada. Hoy hemos querido dar voz a este pionero en el mundo de la conservación, y por eso nos hemos ido a la Enciclopedia Salvat de la Fauna Ibérica y Europea para recuperar algunas de las cosas que Félix nos enseñó sobre los quebrantahuesos.

 

1. ¿De dónde viene su nombre científico?

Gypaetus es una mezcla de dos palabras griegas: “gyps”, que significa buitre, y “aetós”, que significa águila. Y es que el aspecto del quebrantahuesos es, efectivamente, una mezcla de ambas rapaces. En segundo lugar, barbatus hace referencia a la barba que adorna la cabeza del animal.

2. ¡Vuela, vuela!

El quebrantahuesos pasa en el aire mucho más tiempo que el resto de buitres, incluso se le puede ver volar cuando ya ha anochecido. Además, no suele esperar a que se formen corrientes térmicas para lanzarse a volar, y puede hacerlo en condiciones meteorológicas muy adversas.

 

3. Comedor de huesos

Como ave carroñera que es, el quebrantahuesos se alimenta de restos de animales muertos, y lo hace cuando el resto de comedores de carroña (buitres, cornejas, águilas) han abandonado el festín y los restos del cadáver ya están bien descuartizados. "Las extremidades – su bocado preferido- y los grandes huesos son trasladados a los quebraderos o lugares apropiados para ser triturados", documenta Félix Rodríguez de la Fuente.

4. La "técnica del bombardero"

El nombre de este animal tan especial no es casualidad: para despedazar los grandes huesos de los que se alimenta, el quebrantahuesos los deja caer sobre zonas rocosas y con piedras afiladas. Estos lugares se llaman quebraderos o rompederos, y nuestro protagonista tiene una habilidad especial para calcular la dirección que tomarán sus peculiares proyectiles: generalmente se deja caer en picado tras lanzarlos, de forma que casi puede comprobar en directo el éxito o fracaso de su misión rompe-huesos.

 

5. Luchas aéreas

Otra de sus formas de alimentación consiste en parasitar a otras aves o, en otras palabras: dejar que cacen ellas y, una vez terminada la faena, quitarles la presa. Y es que los quebrantahuesos son casi invencibles en el aire: son capaces de descargar fuertes golpes sobre su adversario con el extremo del ala, le hacen perder plumas y le persiguen situándose sobre él y dejándose caer con las garras abiertas.

 

6. Padres muy ocupados

El ciclo reproductor de los quebrantahuesos es muy largo: dura ocho meses desde la puesta del primer huevo hasta la independencia de los pollos. Esto significa que lo sacrificados padres solo están cuatro meses al año totalmente liberados de sus tareas reproductoras.

 

7. Rotación de nidos

Cada pareja puede tener de dos a seis nidos en sus territorios. Esto es debido a que cada año ocupan uno distinto, dejando al resto en una especie de "barbecho": de esta forma desaparece el elevado número de parásitos que ocasiona la presencia tan prolongada de adultos y pollos.

Sus enormes nidos se sitúan en cuevas y lugares muy escarpados e inaccesibles en las paredes de las montañas. Son enormes: pueden medir hasta 2 metros de altura.

Fuente: Enciclopedia Salvat de la Fauna Ibérica y Europea

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