De cara al futuro, los responsables del proyecto Context proponen desarrollar otras aplicaciones de sus tejidos inteligentes. Por ejemplo, trajes para jugadores de videojuegos que detecten la posición y los movimientos de cada músculo en tiempo real, consiguiendo desbancar al clásico mando. O camisetas para mejorar el entrenamiento de jugadores de jockey y golfistas a la hora de aprender a golpear la pelota con la fuerza exacta.