Las moscas del vinagre son bastante peleonas en la naturaleza. Los machos se enzarzan en una dura lucha para expulsar a otros de algunas viviendas preciadas, como una pieza de fruta. Sin embargo, cuando se crían en el laboratorio estos insectos se vuelven mucho más pacíficos.
Hace unos años Herman A. Dierick y Ralph J. Greenspan, biólogos del Instituto de Neurociencias de San Diego (EE UU), consiguieron invertir este proceso y recuperar la “agresividad natural” de las moscas. El resultado puede verse en este vídeo, cuya protagonista defiende fieramente una taza llena de comida.
Gracias a este experimento, Dierick y Greenspan pudieron estudiar los circuitos neuronales que se ponían en funcionamiento cuando los animales se comportaban de forma agresiva. Su trabajo se publicó en la revista Nature Genetics.
orale interesante no cabe duda siempre hay cosas q aprender aunq ami esto de las moscas no me caen nada bien pero bueno para todo hay lugar en este planeta
ta, ta,tata tata, tara ra,tara si le ponen de fondo la cancion de roki valvoa quedaria exitante ver que como este mundo dia a dia es governado por la falta de tolerancia ya desde los animales mas pequenos tienen envidia jajajajaja
BUENO PES QUE QUE DA DECIR ES PARTE DE LA ADAPTACION DE CIERTOS ANIMALES EL QUERER TENER MAS AUNQUE NO OCUPEN TODO,COMO EL LEON QUE PRIMERO MATA A SU VICTIMA Y LUEGO SE COME LO QUE A EL LE AGRADA,BUENO EL PUNTO ES ADAPTARSE O NO,,,,,,,,:)